Sígueme en las redes sociales


Archive for the
‘Agresiones sexuales’ Category

Por: Gutiérrez Salegui

/

Etiquetas: agresiones sexuales

/

Categorías: Agresiones sexuales

/

24 de agosto de 2023

La psicóloga forense Ana Isabel Gutiérrez Salegui analiza cuáles son los factores que pueden explicar el aumento de las agresiones sexuales en grupo en nuestro país.

 

Este mes de agosto está arrojando horribles datos sobre agresiones sexuales en la geografía española. Las denuncias y detenciones han incrementado considerablemente, lo que mantiene el ritmo ascendente anual que confirma el Balance de Criminalidad del Ministerio de Interior.

Del mismo modo, desde que empezó la pandemia se produjo un repunte en el número de casos en cuanto a violencia y agresiones sexuales se refiere, tal y como indica Ana Isabel Gutiérrez Salegui, una psicóloga forense: “Tras la pandemia estamos asistiendo a un aumento de delitos contra la libertad sexual cometidos por menores y también en los que los menores son víctimas”, asegura.

Cada dos horas se denuncia una agresión con penetración

Según este indicador, el primer trimestre del 2023 ha dejado 1.021 denuncias por violación, lo que supone un incremento del 3,8% con respecto al mismo periodo del año pasado. Además, confirma que cada dos horas se denuncia en España una agresión sexual con penetración.

Gutiérrez hace una separación entre los delitos, unos que están relacionados con la ciberdelincuencia y el sexting, y otros en los que las agresiones se cometen en la vida real. En el primero de los casos se refiere, tal y como explica la psicóloga forense: “A una persona que ha tenido algún tipo de relación bien virtual o real, y que ha enviado, o tiene a su disposición, desnudos o imágenes con connotaciones sexuales”.

El informe también expone que el cómputo total de denuncias por delitos que atentan contra la libertad e indemnidad sexual han aumentado un 16,9% hasta llegar a las 4.303.

La psicóloga forense advierte de que en muchas ocasiones, la víctima se siente culpable de lo que ha pasado porque, a lo mejor, había ingerido algunas sustancias tóxicas o alcohol, y que en los casos en que eso ocurre, la persona agredida no sabe qué denunciar a causa de esa sensación de culpabilidad.

Los casos de agresión sexual que se han producido en las últimas horas son un claro reflejo de lo que ya han alarmado desde este organismo. La Policía Municipal de Tudela (Navarra) ha detenido hace apenas días a cinco individuos acusados de agredir sexualmente a una mujer tras la denuncia interpuesta por ella misma. También en Albocasser (Castellón), otro hombre fue arrestado por agredir presuntamente a otra mujer durante las fiestas de la localidad.

Pero la lista de casos sigue. En Málaga, se está investigando a otro hombre que podría haber cometido un delito contra la libertad sexual durante la Feria de Agosto y de forma cautelar, se le ha impuesto una orden de alejamiento de la supuesta víctima.

Gutiérrez advierte de que estas agresiones podrían ser un reflejo de las conductas derivadas del porno.

Preocupación por las violaciones en grupo

Mallorca es otro de los escenarios en los que los casos de agresión sexual por parte de ‘manadas’ de extranjeros hace que se hable de un turismo de violaciones. El Govern ya ha alarmado del impacto negativo que está suponiendo en Europa esta oleada de sucesos, pues está afectando al destino de manera considerable. En Magaluf ocho jóvenes fueron detenidos como supuestos responsables de violar a una turista de tan solo 18 años en un hotel de la localidad.

En Monforte de Lemos (Lugo), otros dos individuos fueron acusados de agredir sexualmente a dos mujeres de 17 y 18 años. Uno de los autores, que todavía no ha cumplido la mayoría de edad, se encuentra internado en un centro.

La psicóloga forense advierte de que las agresiones en grupo, en muchas ocasiones no se trata solo de tener sexo, sino que supone una demostración de masculinidad entre los propios miembros del grupo. “En estas agresiones nos encontramos con el factor grupo, en el que unos han pedido a otros que vayan a más en esa agresión sexual y que muchas veces no se trata de sexo sino de una demostración de masculinidad entre los miembros del grupo”, explica Ana Isabel Gutiérrez.

En total, han sido siete las agresiones que se han producido en tan solo una semana. A ellas se suma la presunta agresión sexual que investigan los Mossos d’Esquadra en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) a una mujer en el interior de su domicilio. Según confirma ‘Europa Press’, estos entraron a la casa desde el balcón, algo que pudieron captar unas cámaras de seguridad.

Un 21,6% más de delitos contra libertad e intimidad sexual con respecto a 2022

Interior confirma que entre los meses de enero y marzo han sido 588.785 los delitos penales que se han cometido en nuestro país, una cifra que supone un 7,2% más con respecto a los datos del año pasado. Aquí se incluyen desde secuestros, homicidios dolorosos, hurtos, hasta tráfico de drogas, robos con fuerza, etc. Los delitos contra libertad e intimidad sexual han aumentado un 21,6% (3.282 denuncias).

“La ausencia de educación sexual-emocional es clave para entender estas cifras, ya que no hay una empatía o una intención de comprender la sexualidad como un idioma afectivo emocional, o un intercambio pero puramente placentero en el que las dos personas deben de estar de acuerdo”, ha explicado Ana Isabel Gutiérrez.

¿Cómo frenar este aumento de casos?

Desde la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género insisten en la importancia de denunciar. Una llamada al teléfono 016, que no deja rastro en la factura, puede un recurso clave en la prevención a tiempo de un caso de agresión sexual o crimen por violencia machista, pues desde este momento queda activado el protocolo de protección.

Una de las formas de prevención de agresiones sexuales, tal y como explica la psicóloga forense, es denunciando al agresor, pero para ello debemos trabajar a nivel social para que la víctima pueda denunciar sin miedo a recibir un juicio social que aún existe hacia la sexualidad femenina, y se pueda sentir arropada por el resto de la sociedad. “El juicio paralelo, este estigma que aparece o que genera a la sociedad a la hora de juzgar a las víctimas, hace que muchas de estas aunque tuvieran pruebas no denuncian por miedo a ser cuestionadas, a ser señaladas y por el estigma que se sigue habiendo asociado a ser víctima de un delito contra la libertad sexual”, destaca Ana Isabel Gutiérrez….

Por: Gutiérrez Salegui

/

Etiquetas: agresiones sexuales, sadismo sexual

/

Categorías: Agresiones sexuales, Colaboraciones

/

17 de mayo de 2022

En los análisis de conducta de Manuel González se registran rasgos de hasta tres tipos diferentes de trastorno de personalidad: trastorno antisocial, trastorno paranoide y trastorno psicopático de personalidad.

 

 

En un informe de prisión al que ha tenido acceso laSexta, los psiquiatras afirman que Manuel González tiene “un trastorno por sadismo sexual” y que “se le ha propuesto realizar programas de tratamiento” sin que haya accedido en ningún caso.

La forense afirma que el ‘Loco del chándal fue diagnosticado con una parafilia sádica: “Consistía en sentir placer viendo sufrir a las personas a las que acuchillaba, sino no había orgasmo”.

En su análisis de conducta se registran rasgos de hasta tres tipos diferentes de trastorno de personalidad. El primero de ellos es un trastorno antisocial, no tiene empatía ni ningún tipo de interés por las personas. Por otro lado sufre trastorno paranoide, donde encontraríamos el rencor y la violencia: “Esa necesidad de volver de forma muy agresiva cualquier hecho real”. Además, estaría el trastorno psicopático de personalidad.

Una de sus víctimas ha narrado cómo la atacó en Equipo de Investigación: “Vino corriendo por detrás mía, e inmediatamente que oí los pasos ya noté que me pinchaban, noté mucho dolor, me giré le empecé a dar golpes de carpeta, le dije que me dejara en paz”.

Manuel González la pinchó en la zona genital: “Me cogió por el hombro acercó la mano un poco hacia el cuello y me clavó un punzón abajo, o sea en el labio de fuera, entonces me quedé con el punzón clavado y esta persona echó a correr”.

Ana Isabel Gutiérrez, psicóloga forense, ha narrado algunos de los daños físicos que el ‘Loco del chándal’ ocasionó a sus víctimas: “Él va desde atrás y con el arma penetra atravesando desde la zona perianal. En algunos casos falla y da en glúteo, pero intenta penetrar por la zona perianal llegando incluso a atravesar pues eso hasta los intestinos, atravesar útero… incluso en uno de los casos llega a salir al orificio de salida de la punta del cuchillo en la zona genital”.

“La trayectoria siempre es ascendente, siempre”, ha aclarado. Una técnica que provocó “pérdidas sanguíneas severas” hasta el 30% de sus víctimas. En su mayoría, 15, sobrevivieron, pero con daños físicos y psíquicos: “Estamos hablando de una zona corporal que tiene distintos usos , y además son usos cotidianos, estamos hablando de orinar, de defecar. Podemos encontrar con casos de esterilidad en algunos casos, y en otros casos ha habido que realizar una colostomía, una salida del intestino a través de una válvula y una bolsa para hacer que las heces salgan por así depositándose en una bolsa”, ha explicado la psicóloga forense.

Un práctica que debe realizarse “cuando no tenemos un normal funcionamiento intestinal, o ha quedado muy dañada la zona del recto y la zona del ano, y debe hacerse la salida por ahí, dado que sino pues moriríamos”.

Pero también un ‘modus operandi’ muy estudiado por el agresor. “La zona perianal es una zona simbólica, evidentemente si tú estás obsesionado con determinadas prácticas sexuales, vas a hacer una simulación, o vas a intentar proyectar en tu conducta en aquello con lo que estés obsesionado”, ha explicado Ana Isabel Gutiérrez.

 

Fuente: https://www.lasexta.com/…

Publicado originalmente en JUPSIN

YO, TU, ELLA, NOSOTRAS, VOSOTRAS….ELLAS. 

MUJERES ANTE LOS DELITOS SEXUALES

No estás segura de cuando fue, eras muy pequeña, cinco o seis años, como otras veces corriste detrás de la pelota y al levantar la cabeza estaba allí, tras el seto del parque, tenía algo en la mano y gemía como si se ahogara, no sabías interpretar qué estaba haciendo, pero te quedaste paralizada, algo en ese hombre te dio miedo. Gritaste llamando a papá y en ese momento él salió huyendo.

Seis años después ni siquiera recordabas ese día. Estrenabas sujetador y adolescencia a la vez. Camino del colegio escuchaste un silbido – “te la metía hasta el fondo”-. Te giraste asustada para ver la cara de un señor, como tu padre, de su misma edad, que te miraba con ojos babosos y te hacía gestos obscenos. Volviste a sentir miedo. Tambien sentiste asco.

No había pasado ni un año cuando te dieron permiso por primera para ir a esa fiesta en la casa de una amiga, iba a ir el chico que te gustaba y lo que más os emocionaba era que no habría padres, ni adultos y por fin podríais hacer cosas “de mayores”. Habíais escondido unas botellas de ron en el armario en un descuido de sus padres, os la había comprado su hermana mayor, cómplice necesaria para esa “travesura”. 
Esa noche, bebiste por primera vez, estabas muy mareada y cuando él te llevó hacía una de las habitaciones no sabías muy bien que decirle, querías estar con él, pero sólo querías que te besara.  Cuando metió sus manos bajo tu camiseta y te resististe te dijo “si no quieres me enrollo con otra”. No sabías que hacer, tú no querías eso pero él te gustaba mucho. Te dio otra copa. Para cuando metió las manos bajo tu falda ya estabas demasiado borracha como saber que estaba ocurriendo.
Al día siguiente te sentías fatal, vacía, sucia, tú  solo querías que te besara, no deberías haber entrado en la habitación con él, por primera vez te sentiste culpable.

No volviste a salir con esos chicos. Te daba vergüenza. Es posible que ni siquiera él fuera consciente de que se había aprovechado de tu estado. Y a ti nadie te había explicado lo que era una agresión sexual, pensabas que era lo que salía en las películas…pues eso…un desconocido que te asalta en una calle oscura, te tapa la boca, te desnuda a la fuerza.

Años después, ya en la Universidad tenías cuidado para no volver sola a casa, aunque estuvieras cerca, preferías coger un taxi, andar sola por las calles oscuras te hacía sentir insegura y tampoco querías que te acompañaran amigos, ni conocidos… te habías visto en demasiadas ocasiones teniendo que apartar a “tu eventual protector” mientras se lanzaba a besarte en el portal. Demasiadas situaciones incomodas que te resultaba violento manejar.  

Pasó el tiempo. Comenzaste en tu primer trabajo, un día, tu superior te invitó a comer, no sabías muy bien que pensar, ni si era algo que hacía normalmente con los “nuevos”. Tampoco querías preguntar y arriesgarte a quedar como una pánfila ignorante. A lo mejor sólo quería hablar de trabajo…
No era lo que imaginabas. Comenzaste a sentirte incomoda desde el momento que te dijo lo guapa que le parecías. No sabías donde meterte cuando empezó a contarte que hacía años que dormía en otra habitación porque su mujer era una “estrecha”. Cuando propuso tomar una copa te escabulliste diciendo que tenías que entregar un informe, se rio y te dijo que no era necesario, después de todo el jefe era él. Ya no tenías argumentos.

A partir de ese día intentaste esquivarle, pero aprovechaba cualquier momento para tocarte el brazo, rozarte o arrinconarte entre la pared y la máquina de café. Tenías miedo a que un NO rotundo se convirtiera en carga extra de trabajo o pudiera ser un problema para la renovación del contrato. En la cena de Navidad te llamó calientapollas al oído  mientras te agarraba el brazo. Todo el mundo miraba hacia otro lado. También era su jefe… Le apartaste de un empujón y a partir de ese día comenzó el infierno. Petición de informes a última hora, cambios de turno imprevisto que te obligaban a reorganizarte,  negativas a impartición en cursos de la empresa…. Acabaste en la consulta del psiquiatra, pero sólo le dijiste que “te costaba mucho dormir y llorabas a todas horas”. Tras darte una baja que no deseabas llegó el despido. Improcedente, pero no tenías fuerzas ni ganas para pelearlo en un tribunal y mucho menos para volver a ver la cara de ese hombre que había acabado por darte un profundo asco. Además…¿Quién te iba a creer? No tenías pruebas.

Meses después, ya recuperada, comenzaste a salir con un amigo del novio de una amiga, al principio todo era perfecto, como en las películas, hasta que empezó a decirte que cuando salías con tus amigas “ibas buscando guerra vestida así” y te pedía que le enviaras fotos de donde y con quien estabais. Al día siguiente siempre estaba enfadado y te obligaba a hacer cosas en la cama que no te apetecían. Parecía como si te estuviera haciendo pagar haber salido sin él. No querías decirle que no porque  no querías que se enfadara más. Y accedías por miedo a que se fuera dando un portazo y te castigara con su silencio.

Conseguiste dejarle. “Maltrato psicológico” le decías tus amigas. Lo de la cama  no se lo contaste a nadie, después de todo tú podías haberte negado…O quizás no. Prefieres no preguntártelo a ti misma….
Una mujer a lo largo de su vida se enfrentará con toda probabilidad a algunas de estas situaciones, es posible que pasé por varias de ellas o por otras incluso peores. Son los delitos contra la libertad sexual.

En el año 2015 se denunciaron en España más de 9000, de los cuales 1227 fueron violaciones. Una mujer violada en nuestro país cada siete horas.  Pero la inmensa mayoría de los delitos contra la libertad sexual no se denuncian.

La violencia sexual puede aparecer en la vida de la mujer en cualquier ámbito, aunque es el marco de la relación de pareja donde más pasan desapercibidos, ya que muchas veces las propias víctimas consideran el hecho de que su pareja abuse sexualmente de ella sistemáticamente como algo normal porque “son necesidades de los hombres”. Por otro lado, muchos agresores no tienen conciencia de estar haciendo algo mal, ya que tenemos identificada la agresión sexual con el uso de la fuerza y en mucha menor medida con la coacción o con aprovechar la poca capacidad de defensa en casos de consumo de alcohol o drogas.

Los delitos contra la libertad sexual engloban una serie de casos como agresiones, abuso, exhibicionismo, proxenetismo, acoso sexual e imposición del uso o no de anticoncepción.

Tanto en el caso de agresión sexual como en el abuso y el acoso, el factor común es la falta de consentimiento de la víctima en la realización de la conducta sexual sea del tipo que sea, o que este consentimiento no sea real, esté mediatizado por el engaño, el chantaje, el miedo a las represalias, el miedo a una paliza, el abuso por superioridad, la ingesta de sustancias, enfermedad mental… etc.

La diferencia entre agresión y abuso está en la existencia en la primera del empleo de violencia o intimidación, con o sin acceso carnal o penetración anal, oral o de objetos. En el abuso no hay violencia o intimidación pero sí falta de consentimiento o “consentimiento viciado” y puede existir o no acceso carnal o penetración anal, oral o de objetos.

Las fiestas populares, o las celebraciones masivas son un momento especialmente peligroso desde el punto de vista de las agresiones sexuales y los abusos, como sucedió en Colonia la pasada Nochevieja.

En nuestra sociedad el consumo de alcohol sirve tanto para culpabilizar a la víctima como para exculpar al agresor, en un doble rasero difícilmente comprensible.

Es relativamente frecuente que en casos de mujeres el acoso laboral o mobbing tenga como precedente una situación de acoso sexual. Hay dos tipos de acoso sexual en el trabajo de los cuales, el segundo es el más silenciado.
•       1-Acoso quid pro quo: El abuso desde una posición de poder para lograr beneficios sexuales.  La respuesta al acoso sirve de base, implícita o explícitamente, para decisiones relacionadas con el acceso de dicha persona a la formación profesional o al empleo, a la continuidad del contrato de trabajo, a la promoción profesional, al aumento de salario, etc. (González de Rivera, 2002) 
     2-Acoso sexual ambiental (hostile environment harassment):Se genera cuando se crea un clima de trabajo hostil y sexual, lo suficientemente grave e intenso como para alterar las condiciones laborales del trabajador y crear un entorno laboral abusivo. En muchas ocasiones este ambiente laboral inadecuado puede ser aceptado como una costumbre o una situación normal en nuestra cultura. Es un acoso más sutil pero cualquiera puede observar si mira lo que le ocurre a muchas camareras en bares de copas o a ingenieras en una obra.

En muchas ocasiones no hay conciencia de delito ni por parte de los autores ni por parte de las víctimas, el trasfondo cultural nos trasmite “que las cosas son así”. La ausencia de lesiones visibles, físicas, es un hándicap para entender el impacto sobre las víctimas, ya que al no haber daño psíquico la percepción social es de que “no les han hecho nada”.

Casi todos estos delitos tienen en común la dificultad probatoria, ya que muchas veces se trata de situaciones “palabra contra palabra” y en la que la mujer será sometida, en caso de interponer denuncia a la ordalía del “juicio social paralelo”. Donde será, con toda probabilidad, cuestionada su responsabilidad sobre los hechos, siendo uno de los pocos delitos, junto con la violencia de género, en que los mitos sociales presuponen culpabilidad a la víctima. 

Ya es hora de que aprendamos que no hay que enseñar a las mujeres a defenderse, hay que enseñar a los hombres a no agredir.

 
Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.
Artículo 185
El que ejecutare o hiciere ejecutar a otra persona actos de exhibición obscena ante menores de edad o personas con discapacidad necesitadas de especial protección, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses.
Artículo 181
1. El que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona, será castigado, como responsable de abuso sexual, con la pena de prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses.
2. A los efectos del apartado anterior, se consideran abusos sexuales no consentidos los que se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare, así como los que se cometan anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto.
3. La misma pena se impondrá cuando el consentimiento se obtenga prevaliéndose el responsable de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima.
4. En todos los casos anteriores, cuando el abuso sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado con la pena de prisión de cuatro a diez años.
Artículo 1841. El que solicitare favores de naturaleza sexual, para sí o para un tercero, en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, continuada o habitual, y con tal comportamiento provocare a la víctima una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante, será castigado, como autor de acoso sexual, con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses.

2. Si el culpable de acoso sexual hubiera cometido el hecho prevaliéndose de una situación de superioridad laboral, docente o jerárquica, o con el anuncio expreso o tácito de causar a la víctima un mal relacionado con las legítimas expectativas que aquélla pueda tener en el ámbito de la indicada relación, la pena será de prisión de cinco a siete meses o multa de 10 a 14 meses.

Artículo 178
El que atentare contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación, será castigado como responsable de agresión sexual con la pena de prisión de uno a cinco años.

Denuncia. Por mi, por ti, por ella….por nosotras, por  vosotras, por ellas

…

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad