El Tribunal Superior de Justicia reconoce también la legítima defensa de Pepe Lomas, quien mató a disparos al ladrón que entró en su casa
Condenan a seis años de cárcel al librero de Ciudad Real que mató de dos disparos en su vivienda a un ladrón
El Tribunal Superior de Justicia reconoce también la legítima defensa de Pepe Lomas, quien mató a disparos al ladrón que entró en su casa
Condenan a seis años de cárcel al librero de Ciudad Real que mató de dos disparos en su vivienda a un ladrón
Pepe Lomas, durante el juicio por matar al ladrón que entró en su vivienda
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha enmendó esta semana al Tribunal del Jurado que emitió un veredicto de culpabilidad por homicidio contra Pepe Lomas, el librero de Ciudad Real de 81 años que disparó y mató a un ladrón que encontró en el patio de su domicilio la madrugada del 1 de agosto de 2021 portando una motosierra. También a la Audiencia Provincial, que no reconoció su legítima defensa para bajar dos grados la pena de seis años de cárcel impuesta. Corrigió igualmente a la Fiscalía que, en el juicio, consideró que el condenado pudo utilizar medios más proporcionados que disparar su escopeta de caza contra el asaltante, que acababa de salir de prisión por robos.
Los magistrados Vicente Rouco, Jesús Martínez-Escribano y Rosario Sánchez Chacón emitieron una sentencia, conocida el martes, en la que rebajaron la condena de seis años a nueve meses -el tiempo que Lomas pasó en prisión preventiva, por lo que no tendrá que volver a una celda-. Cerraron así el debate sobre la legítima defensa abierto nuevamente con el caso. Cuando el pasado abril llegó a juicio, 20.000 personas pidieron en Change.org el indulto de Lomas, propietario de la librería Aspa de la Plaza Mayor de Ciudad Real, junto a los bares de tapas más famosos de la capital manchega, donde trabajó durante décadas ajeno al bullicio, escuchando música clásica y regalando pocas palabras a quienes acudían allí, como le recuerdan sus vecinos
La sentencia, además, reconoce una prueba que no fue «adecuadamente valorada por el jurado»: el informe que expusieron el doctor José Carlos Fuertes y la psicóloga Ana Gutiérrez Salegui sobre el trastorno esquizo-paranoide (paranoia) que el anciano sufre desde hace al menos 27 años y que le hacía vivir obsesionado con que alguien entraría en su chalé. Lo demuestra la existencia de multitud de cartas que remitió a la Policía y a la Guardia Civil entre 1997 y 2019 -a las que ha tenido acceso ABC- en las que se ve que estaba convencido de que alguien merodeaba en su propiedad de la Atalaya (un parque forestal a las afueras de la ciudad). Como también se recoge en la sentencia del Tribunal Superior, tenía «todas las ventanas de su vivienda tapiadas» cuando fue detenido, después de avisar él mismo a las fuerzas de seguridad para contar que había disparado a un individuo que resultó ser Nelson David Ramírez Carrasco, hondureño de 38 años con antecedentes.
«Hay que evaluar que el tipo de trastorno paranoide del acusado se refiere precisamente a su percepción de ser objeto de actos de persecución», se lee en el fallo tras el recurso de apelación de su abogado, Juan Manuel Lumbreras
FUENTE:https://www.abc.es/…

