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‘Asesinato’ Category

Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: daniel sancho

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Categorías: Asesinato, Daniel Sancho

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10 de septiembre de 2024

Daniel Sancho ha sido declarado culpable y condenado a cadena perpetua en Tailandia por el asesinato de un cirujano colombiano. La realidad siempre supera a la ficción y esta historia que ha mantenido en vela a más de un país, nos ha permitido conocer un poco más los entresijos de un caso que realmente pone los pelos de punta. Más allá del veredicto que dictamina un juez, estamos ante un caso de un cadáver de una persona que ha sido troceado y lanzado al mar.

Este joven decidió eliminar las pruebas de esta manera que para muchos costaría incluso de imaginar. Si cortar cualquier animal ya muerto, un pollo, un conejo o unas costillas de cerdo, puede resultar complicado, pese a ser para consumo humano, no es fácil. Este cocinero, troceó a un ser humano con un cuchillo que había comprado unos días antes. Algo que nunca ha negado Sancho. Después decidió entregarse y contar la verdad, algo que dio consuelo a una familia que buscaba desesperadamente a su familiar. Pese a este acto que cuesta de creer o de imaginar, Sancho es un joven español de menos de 30 años que pasará los próximos años en una cárcel.

Habla sobre Daniel Sancho una psicóloga forense

Los especialistas en casos como el de Daniel Sancho son los expertos forenses que han visto comportamientos similares. No sabemos qué es lo que pasa en el interior de una persona para realizar un acto de este tipo, es algo que resulta casi inconcebible, pero acaba siendo una dura realidad.

Daniel Sancho decidió cometer un crimen por el que le han condenado. El veredicto dejó a su familia desolada y lo hizo de tal forma que no ven con buenos ojos el traslado de este joven a una de las cárceles más peligrosas de Tailandia que nada tienen que ver con las españolas.

En España un preso cumple condena en una cárcel con todas las comodidades posible y hasta puede que estudie, ya que disponen de complejos programas de estudio para reinsertar estas personas en la sociedad. En Tailandia las cárceles son muy diferentes, por lo que, la vida de Sancho podría hasta correr peligro en ella.

Según las estadísticas, muchos de los presos no llegan vivos a los 4 o 6 años desde que llegaron a la cárcel. Por lo que, el miedo de que Daniel no pueda estar los años que le corresponderían hasta pedir el traslado a España preocupan a su familia.

Lo que dice pone los pelos de punta

Es uno de los casos más mediáticos de todos, por lo que, no es de extrañar que en cadenas como la Sexta cuenten con expertos en psicología forense para explicar qué puede pasar a partir de ahora. La reacción de Daniel Sancho en la cárcel de Tailandia puede sacar lo peor de sí mismo.

Luchando directamente por sobrevivir en un medio en el que la mayoría de los presos han sido condenados por terribles crímenes. Según cuenta esta psicóloga forense: «Era más que previsible. Va a pasar a un lugar absolutamente masificado donde las condiciones son de hacinamiento. Estamos hablando de circunstancias de supervivencia, lo que puede dar lugar a violencia».

Ana Gutiérrez ha dado a conocer estos datos en ‘La Sexta Xplica’, allí ha mostrado su preocupación sobre la forma en la que Sancho puede adaptarse a este lugar, antes de la esperada vuelta a casa. Pasando por un proceso por el que han pasado muchos otros presos españoles en la misma situación.

A estas afirmaciones añade: «Las personas se deshumanizan en estas condiciones. Le espera una situación terrible, una pelea diaria por la supervivencia». La peor pesadilla de cualquiera es despertarse en esa cárcel donde los sentimientos de rabia y odio son los que predominan.

No será fácil para alguien como Daniel Sancho, hijo de dos famosos actores desde muy joven lo ha tenido todo. Dinero para viajar y disfrutar en cualquier parte del mundo y esa capacidad para poder vivir una vida que se ha terminado en el momento en el que ha cometido ese crimen.

Nada volverá a ser como era, en especial cuando empiece a ver la realidad de dónde está. Hasta ahora podría haber vivido pendiente de la sentencia en la cárcel a la que había sido trasladado, quizás con la esperanza de que sea indultado o que recibiera otra condena.

Pero, ahora ya no hay vuelta atrás con esta sentencia a la que deberá enfrentarse, a partir de ahora tendrá tiempo para pensar en lo que paso. Saber qué es lo que le movió para dar un paso tan nefasto en su vida, le alejará de los suyos y de su estilo de vida durante años, en esta prisión de Tailandia en donde puede dejar de ser él mismo.

Fuente: https://okdiario.com/ciencia/psicologa-forense-habla-sobre-daniel-sancho-lo-que-dice-pone-pelos-punta-13443978…

Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: hibristofilia

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Categorías: Asesinato, hibristofilia

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16 de febrero de 2024

La atracción por lo prohibido lleva a algunas personas a sentir deseo sentimental por los delincuentes. Descubrimos en qué consiste la hibristofilia.

 

La hibristofilia es la atracción sexual por personas que han cometido algún tipo de delito o crimen o que se encuentran al margen de la ley. Estas personas se sienten atraídas por asesinos y en muchas ocasiones entablan una relación epistolar con los reclusos: mandan cartas a prisión e incluso montan clubes de fans.

Los asesinos en muchos casos se apoderan del fenómeno fan y son ídolos. Uno de los últimos casos de la escena de sucesos se ha vivido con Daniel Sancho, hijo del actor Rodolfo Sancho y presunto asesino del cirujano Edwin Arrieta en Tailandia. El joven se ha convertido en fenómeno de masas para muchos seguidores que le adulan y le mandan mensajes de ánimo a través de las redes sociales. Otros casos conocidos de delincuentes con seguidores se han visto con la autora del llamado ‘crimen de la guardia urbana’ Rosa Peral, los miembros de La Manada de Pamplona o la conocida como viuda de Patraix. Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, ha llegado a tener relaciones de noviazgo con al menos dos fans.

“Existen muchos casos de hibristofilia a lo largo de la historia”
Marta Robles, escritora de novela negra, asegura que existen muchos casos a lo largo de la historia de hibristofilia. Conoce muchos casos reales y alguno personal. Cuenta el caso de un expolicía que mató a la amante de su mujer y se casó después con la psicóloga que iba a verle en la cárcel. Cuando ella le conoció fue en la cárcel después de haberse convertido en asesino. “Hay una fascinación por el mal e incluso de reproducir los crímenes”, sostiene.

“Hay 3 líneas que justifican estas motivaciones”
Muchos de los mensajes de apoyo a Daniel Sancho aluden a que le tienen envidia por su físico: “Yo basaría su defensa en eso”, señala este usuario. Otros hacen montaje de sus fotos con corazones y dedicatorias.

Ana Isabel Gutiérrez, psicóloga forense, señala que este tema es más habitual de lo que la gente cree pero hay distintos trasfondos. Se han encontrado 3 líneas que justifican esas motivaciones: la atracción por el mal y lo prohibido, una especie de síndrome de salvador para querer rehabilitarles y el hecho de que serían los novios perfectos porque solo están disponibles para ti en una jaula. “Muchas de estas relaciones parten del pensamiento de que yo voy a cambiar al malote del instituto y me atribuyo a mí misma el conseguir unos logros“….

Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: asesinato

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Categorías: Asesinato

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14 de enero de 2024

La psicóloga forense Ana Isabel Gutiérrez analiza, en un programa de Equipo de Investigación de 2019 que laSexta ha vuelto a emitir, cuál es el perfil de Ana Julia Quezada. “Solo se importa así misma”, asegura.

 

La psicóloga forense Ana Isabel Gutiérrez analiza, en un programa de Equipo de Investigación de 2019 que laSexta ha vuelto a emitir este domingo, cuál es el perfil de Ana Julia Quezada.

“Es fría, manipuladora, narcisista y egocéntrica“, explica. Además, señala que es alguien a quien solo le importa su propio bienestar, “capaz de dejar atrás a cualquier persona con tal de llegar a sus objetivos”.

Además, Ana Isabel Gutiérrez también habla sobre la carta que Ana Julia envió al juez desde la cárcel, asegurando que refleja mucho acerca de su personalidad. “Nos encontramos a una Ana Julia amenazante que exige sus derechos“, apunta.

Un escrito en el que Ana Julia pide al juez que intervenga para que el padre de Gabriel Cruz no se ponga en contacto con su familia, asegurando que se ha dirigido a quien le da dinero. “Ahí vamos a la motivación inicial: el dinero”, resalta la psicóloga forense.

FUENTE: https://www.lasexta.com/

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Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: duelo patológico y estrés postraumático

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Categorías: Asesinato

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14 de febrero de 2022

Las heridas de la madre implicaban “voluntariedad”: o se las hizo ella o dejó que se las hicieran

Los médicos forenses han certificado hoy que la niña Carolina murió por asfixia tras ejercer una “presión” sobre ella y con una “profunda” sedación, tras suministrarle Noctamid, un medicamento para adultos.

Hoy se celebra una nueva jornada (la número once) del juicio, por jurado popular, contra A.U, acusada de un delito de asesinato tras la muerte de su hija, de cinco años, en un hotel de Logroño en enero del 2020

Han testificado como médicos forenses el director del Instituto de Medicina legal; y los jefes de servicio de Clínica y de Patología Forense.

Los forenses han comenzado haciendo un recorrido por el escenario en el que se encontró el cadáver de la niña: la habitación del hotel. En una de las camas había sangre que, han certificado, no era de la niña, era de la acusada.

La niña tenía algo de sangre en nariz y boca, lo cual es típico en las muertes por asfixia con edema pulmonar, cuando se presenta líquido en los pulmones.

En el lado derecho del labio inferior tenía un hematoma, además de dos pequeñitas erosiones en el mentón. Esto significa que “se ha ejercido una presión”.

La niña estaba “sana” y “estaba bien”, no encontrando nada en la autopsia que les llamase la atención. Se hicieron pruebas complementarias conocedores de que padecía una neutropenia autoinmune, con un estudio microbiológico, para saber si ha podido haber una infección rápida, tipo meningitis, pero el resultado es que su estado era normal.

La neutropenia implica que se tienen más bajas las defensas y el tratamiento es “tener cuidado para que no se produzca infección” y, en caso de infección, aplicar antibiótico porque supone tener una parte de los glóbulos blancos más bajos. Se descartó como causa de la muerte.

Más pruebas reflejan, microscópicamente, que hay un edema cerebral y una gran congestión en pulmones, lo que supone signos de asfixia. En cuanto al análisis toxicológico, sólo muestra consumo de Noctamid tanto en sangre como en el estómago, hígado, vesícula y pelo.

Los niveles de Noctamid muestran una “profunda” sedación, pero no son suficientes para una muerte por intoxicación. Tenía una cantidad de 0,08 miligramos, más del doble que la abuela, en cuyo cadáver se encontró 0,03 miligramos.

Se trata de un medicamento de la familia de los ansiolíticos e hipnóticos, para mantener el sueño, que no está indicado en niños “salvo casos muy concretos“, como antes de una operación. Se comprobó que se le había estado dando un mínimo de cuatro meses antes.

Con respecto a la hora de la muerte, han explicado que es “complicado” tener una hora exacta. Fijándose, sobre todo, en la frialdad del cuerpo, que permite elaborar un algoritmo matemático, y, también, en las livideces y rigidez se establece una horquilla entre las 13:30 y las 19:00 horas del domingo 26 de enero.

Heridas de la acusada

Con respecto a la cantidad de sangre que perdió la acusada, han apuntado que es conveniente no dejarse llevar por el hecho de que “la sangre es muy llamativa” dado que, a pesar de la mancha encontrada, la sangre que perdió la acusada no era muy grande.

No hay pérdida de conciencia, “no son lesiones graves” y, de hecho, cuando va al hospital solo se le sutura, no hay transfusión.

Las heridas, en ambas muñecas, implican “voluntariedad“: o se las hizo o dejó que se las hicieran. No obstante, resultó “difícil” establecer la dirección porque había pasado mucho tiempo y las heridas habían sido suturadas.

Las heridas en los muslos sólo llegan a la “capa grasa” por lo que no requirieron más allá de una primera asistencia facultativa. Todas son compatibles con la acción incisiva de un cuchillo.

Había más sangre en el lado derecho de la cama, lo que sitúa a la acusada tumbada con la mano izquierda hacia la izquierda y la derecha a la derecha.

Se trata de heridas hechas con un instrumento con borde afilado, de gran poder incisivo, compatibles con los cuchillos que se encontraron en el bolso de la abuela (cuyo cadáver apareció en el Ebro dos días después).

Preguntados por la defensa acerca de si es posible que un nivel de sedación le impidiese a la acusada enterarse de lo que le hacían, han dicho que “depende del grado de sedación” y que con “una sedación normal te das cuenta, te haces daño”.

En cualquier caso, “no existía afectación que comprometiese su capacidad de recordar“. Los forenses, por otro lado, han coincidido con la exploración psiquiátrica que se le hizo en el San Pedro, explicando que se trataba de una persona “muy espontánea en el relato de los hechos” y se podía “acceder a ella”.

Señalando que “para llegar a un trastorno de personalidad tienen que concretarse rasgos“, han indicado que no cumple los criterios para “tipificarlo” como trastorno.

Lo ocurrido es un hecho que “se sale de toda lógica“, pero “se puede cometer actos ajenos a la norma social estando en plenitud de facultades”.

Al llegar a Urgencias presentaba ansiedad y trastorno adaptativo mixto, pero “no ha habido compromiso en ninguna de las esferas de su psiquismo”.

Cómo está el padre de la niña

El padre de la niña Carolina tiene “pensamientos obsesivos que le provocan sufrimiento” dentro de un “duelo patológico”, tal y como han relatado hoy dos psicólogas en un informe que han sido suavizado por otro psicólogo que ha creído que son “formas de actuar”.

En la segunda parte de la sesión, una psicóloga jurídica forense y una médica forense han relatado hoy, a petición de la acusación particular, las “graves secuelas psíquicas” del padre de la niña, que entonces tenía cinco años.

J.C. acude al cementerio a leer cuentos a la niña, le canta en su habitación aunque ya no está, ha adelgazado y dolencias anteriores se han agravado, además de que acumula bajas laborales. Hoy esta situación ha sido analizada de distinta forma por psicólogos.

En primer lugar, una psicóloga jurídica forense y una médico forense que elaboraron un informe de valoración de secuelas han relatado cómo Carolina y su padre tenían un “vínculo afectivo normal, cariñoso, un vínculo seguro”.

Han asegurado que padece una Transformación Persistente de Personalidad tras Acontecimiento Catastrófico que “se constata en pruebas y en una entrevista”.

Incluye disociación y alucinaciones como que “huele” a su hija, de forma que se trata, a su juicio, de un “duelo patológico y estrés postraumático”.

También, un trastorno adaptativo ansioso depresivo, de forma que cantarle por las noches “es un mecanismo de defensa”; algo a lo que unen que “habla de ella en presente”. “Le han destrozado la vida”, han llegado a decir.

“Estamos hablando de algo que es irrecuperable, un trauma que va a condicionar más aspectos, como el entorno laboral dado que trabaja con niños, y posibles planes de futuro”, ha relatado la forense al tiempo que ha hablado de “rasgos depresivos y obsesivos” y una “pérdida de calidad de vida”.

J.C., ha relatado, tiene una serie de trastornos psicosomáticos, debido al trauma emocional: no duerme, entra en bucle, tiene alterado el sistema inmune, tiene alopecia, pérdida importante de peso, no disfruta de la comida, tiene eccemas, presenta ausencias.

“Va a necesitar un tratamiento que tampoco le está resultando eficaz“, ha dicho que al tiempo que lo ha definido como “esclavo de los rituales que ha desarrollado para no pensar” como leerle cuentos aunque ya no está.

El padre de la niña recibió Atención Primaria y apoyo psicológico de Cruz Roja que se interrumpió por la pandemia, pero no tratamiento psiquiátrico “aunque se le recomendó encarecidamente”.

Además, la psicóloga forense y el médico forense del Instituto de Medicina Legal de La Rioja elaboraron otro informe psicológico del estado general de J.C. han rechazado que tenga un trastorno de personalidad, en primer lugar porque “los trastornos de personalidad no aparecen de un día para otro, requieren mayor continuidad”.

En su opinión, se trata de una vida normal no alterada con rituales que le sirven para superar un acto de ansiedad. En otra exploración clínica entendieron que no se puede hablar de trastorno, sólo de vivir con que su hija ya no está.

En su opinión, “no es una patología que diga que la huele: no es un trastorno, es su forma de superar lo que le ha ocurrido a su hija”. Han señalado que “efectivamente hubo una pérdida de peso y de sueño; pasó pero no se consolidó como secuela”.

Los expertos han indicado que el padre de Carolina les dijo que había estado mal pero ya come, duerme, hace deporte: “Eso sí, mi hija ya no está presente en mi vida y es una cosa a superar”. Para estos psicólogos “lo ha integrado en su día a día”.

Por último, ha comparecido una psicóloga que exploró a la acusada después del análisis psiquiátrico, y ha coincidido con la psiquiatra en que la acusada tiene unos “rasgos, que suponen su forma de ser, pero no se han consolidado en trastorno”.

Ella piensa que lo que hace ella “es lo mejor” y tiene “rasgos paranoides” bajo la tendencia de que todo el mundo va en su contra, le quiere fastidiar y un rasgo “obsesivo compulsivo”, además de otro “narcisista” que supone un “patrón más de grandiosidad”.

 

Fuente: https://www.rioja2.com/n-160579-2-los-forenses-certifican-que-carolina-murio-por-asfixia-y-bajo-profunda-sedacion/…

Por: Gutiérrez Salegui

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Categorías: Asesinato

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14 de febrero de 2022

El padre de Carolina sufre duelo patológico, habla de la pequeña en presente, le canta y va al cementerio a leerle cuentos, relata una de las psicólogas forenses que evaluaron al progenitor

El juicio contra Adriana Ugueto, acusada del asesinato de su hija Carolina, encara esta semana la recta final con la declaración, este lunes, de los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal que analizaron las circunstancias y las causas de la muerte de la pequeña, de 5 años, y de las heridas que presentaba la acusada en el momento del crimen.

La jefa del servicio de Clínica del Instituto de Medicina Legal, con su testimonio, ha tumbado la versión de la acusada quien, durante su declaración el primer día de vista oral, responsabilizó a su madre de la muerte de la niña y también de las heridas que ella misma presentaba en manos, muslos y cuello. A preguntas del fiscal ha aclarado que del análisis de las lesiones en las muñecas se desprende que «existe una voluntariedad en la ejecución, es decir, es algo que voluntariamente se ha causado ella misma o se ha prestado a que se lo hagan».

Ninguna de las lesiones eran graves: «se suturan, se curan y ya está», ha precisado. La de la izquierda, según ha descrito, apenas sangró. La derecha un poco más, «pero no hay afectación a nivel arteria». Respecto de las heridas de la cara interna de los muslos, ha detallado que afectaron a la capa grasa, pero «sin ningún tipo de afectación más profunda» y la del cuello «está un poco lejos de la localización típica de una persona que intenta hacerse un suicidio por degüello».

Sobre el arma con la que se pudo infligir las heridas, según la forense, son compatibles con la «acción incisa» de los cuchillos de cerámica que se encontraron en el interior del bolso que la abuela de la pequeña, Olga Febles, dejó poco antes en la zona del mirador de aves, junto a la plaza de toros, antes de arrojarse al Ebro. Su cuerpo fue hallado en el río el 28 de enero de 2020, dos días después del trágico suceso.

Los forenses, tras detallar los resultados de los estudios hitopatológicos, toxicológicos y microbiológicos, han explicado que la muerte de la pequeña se produjo por asfixia mecánica por compresión de orificios. En cuanto a la cantidad de Noctamid (fármaco que se usa para conciliar y mantener el sueño, en su estómago, pelo y sangre), han señalado que no era suficiente para determinar una muerte tóxica. Eso sí, el análisis del cabello de la pequeña concluyó que se lo estuvieron suministrando de manera «repetida y crónica» al menos durante los cuatro meses previos

Sea como fuere, han añadido, «una sedación impide los medios de defensa» y la dosis suministrada a Carolina «puede considerarse alta. Si en un adulto estas dosis le hacen dormir rápidamente, esta niña estaría en un estado de sedación seguramente alto».

En la misma sesión, ha declarado la psicóloga jurídica forense que hizo una evaluación del padre de la pequeña Carolina. Resultado de ese estudio se concretaron tres diagnósticos. El primero es un diagnóstico de transformación persistente de la personalidad tras un acontecimiento catastrófico que no tiene tratamiento y que le provoca, por ejemplo, disociación, es decir, está en un sitio y no recuerda qué hace allí, tiene pseudoalucinaciones catatímicas cuando dice que huele a la niña, que la oye.

El segundo diagnóstico es de duelo patológico que se materializa en ciertas actuaciones como «ir todos los días al cementerio a leerle cuentos, contar a la pequeña lo que ha hecho durante el día, habla de ella en presente, le canta. Es un mecanismo de defensa». Su pronóstico, ha dicho, «tiene mal pronóstico porque siempre se va a ver reavivado en las fechas claves».

El tercer diagnóstico es el de somatización y se reavivó con el crimen. Tenía síntomas con un componente del sistema inmunológico previo a los hechos que aparecen con mayor frecuencia a partir de 2016. «Tras la muerte de Carolina aparecen muchas enfermedades psicosomáticas, que no tienen origen médico, que vienen de estrés, dolor, pérdida de apetito, dermatitis, pérdida de cabello, puede tener mejor pronóstico siempre que encuentre tratamiento». En cualquier caso, ha señalado, se constata una «pérdida de calidad de vida bastante elevada».

Otra de las psicólogas forenses ha sido contundente al afirmar que al padre de la pequeña «le han fastidiado la vida. Arrastrará toda esta situación durante mucho tiempo y tampoco sería de descartar que en algún momento tenga tendencias autolíticas».

En cuanto a la valoración del daño, esta misma forense ha indicado: «El daño que ha sufrido es un daño que no se puede cuantificar y que sería infinito».

Adriana Ugueto se enfrenta a la pena de prisión permanente revisable por el presunto asesinato de su hija Carolina el 26 de enero de 2020 en la habitación 404 del hotel Los Bracos en Logroño. El juicio que se sigue en la Audiencia Provincial está previsto que concluya este jueves con las conclusiones definitivas. A partir de ese momento los miembros del jurado se retirarán a deliberar sobre la culpabilidad o no de la acusada.

 

FUENTE: https://www.tvr.es/…

Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: Rambo de Requena

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Categorías: Asesinato

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16 de junio de 2020

Abatido y evacuado en helicóptero tras una huida cinematográfica. Después de una persecución de semanas esta semana fue detenido Pedro Lozano Jiménez, de 40 años, conocido como el ‘Rambo de Requena’, un delincuente buscado por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por robos violentos y asaltos en el interior de la provincia de Valencia. En el área de Requena, de ahí el mote.

Fue localizado a primero en un control en Minuesa, donde abrió fuego de escopeta contra uno de los agentes que trataron de detenerle, hiriéndole en el abdomen, mientras su compañero de patrulla logró repeler la agresión. A pesar de ello, consiguió huir y desplazarse hasta Andorra (Teruel), a casi 40 kilómetros de allí. Tras cercar la provincia, finalmente la Guardia Civil consiguió abatir al fugitivo, quedando tanto el agente como el ‘Rambo de Requena’ ingresados en el hospital por sendos impactos de bala.

En Andorra este suceso ha hecho recordar el protagonizado por Norbert Feher, conocido como ‘Igor el Ruso’, quien en diciembre de 2017 asesinó a dos guardias civiles y a un ganadero de la localidad, pocos días después de intentar matar también a otras dos personas en un caserío de Albalate del Arzobispo (Teruel). Fue condenado a 21 años de prisión.

¿Por qué escogieron estos dos fugitivos Teruel? Ana Isabel Gutiérrez Salegui, psicóloga forense, explica a El Independiente que «normalmente, cuando alguien hace una huida, se dirige a lugares que conoce, ya que considera que se va a sentir más seguro en un entorno que domina. La otra opción es refugiarse en una zona desconocida». La especialista considera que esta segunda vía «es muy de película» y que «tiene un componente de error». Si bien es cierto que en una zona rural es más difícil ser visto, en cuanto un vecino se cruce con el delincuente «le resultará sospechoso». «Las películas plantean ese estereotipo de ir a esconderse a lugares poco habitados, pero en caso de iniciarse un interrogatorio, es más fácil detectar al fugitivo, porque a la gente le llama la atención», puntualiza la psicóloga, socia y miembro del Consejo Académico del Instituto de Probática e Investigación Criminal IPIC.

Para averiguar cuál es el motivo que llevó tanto al ‘Rambo de Requena’ como a ‘Igor el Ruso’ a refugiarse en Teruel, es necesario descubrir cuál es el perfil de estos dos personajes.

«Tengo la sensación de que el ‘Rambo de Requena’ es un chaval introvertido, una persona que durante mucho tiempo ha estado obsesionado con películas o libros sobre violencia, supervivencia y escapadas», describe la psicóloga forense. Puede tratarse igualmente de una persona que idolatraba a Rambo y fantaseaba con la idea del «apocalipsis», puesto que llevaba consigo una mochila con una especie de «kit de supervivencia que incluía alimentos, fármacos y más cosas».

Todo el mundo recordará que, cuando empezó el confinamiento, los vecinos comenzaron a comprar compulsivamente objetos que «no tenían sentido, como el papel de váter». «No estábamos preparados». Por su parte, el ‘Rambo de Requena’ había «desarrollado una serie de habilidades a partir de su obsesión. Sabe disparar y lleva una vestimenta del estilo paramilitar», cuenta Gutiérrez Salegui.

Aunque la psicóloga forense disemine el perfil del fugitivo, a la hora de buscar su huella, «no encuentras nada». «Es un hombre de 30 años que no ha dejado rastro en redes sociales», dice. Lo que más sorprende a la hora de investigar a este sospechoso es que no aparece en Facebook o Twitter. «Cualquier tipo de deporte acaba dejando huella en las redes. Te sorprendería la de veces que encuentras hallazgos de una persona porque se ha apuntado a una carrera. Pero con los apellidos Lozano Jiménez no aparece nada. Esta tendencia a esconderse de las redes sociales y la imposibilidad de rastrearle suena a paranoide».

Algo que sí se sabe del ‘Rambo de Requena’ es que, en septiembre de 2019, cometió su primer delito. «Lo más probable es que hubiera delinquido anteriormente, pero este es el primero que consta». Desde septiembre, inicia una escalada en la que pasa de robos con violencia y asaltos a casas, y que culmina el 25 de mayo de este año, cuando dispara en la cara a un enólogo de una bodega para quitarle el coche. «Que una persona sin antecedentes previos dispare a la cara de alguien sin pensar, es muy extraño. Hay personas con muchos crímenes a la espalda que nunca dispararían a la cabeza de alguien», confiesa Ana Isabel.

Podría decirse que es una persona con ciertos «rasgos antisociales» y con ausencia «de percepción del valor de una vida humana». Es un fugitivo cuyos delitos van creciendo a la par que se aleja de los sitios poblados puesto que «desconfía». «Esto está alimentado de una obsesión que le lleva a usar escopetas. Entra en una película sobre una huida a lo Thelma y Louise», explica la psicóloga. Destaca igualmente que, aunque no haya constancia de actividad delictiva hasta el pasado mes de septiembre, llevaba un tiempo planeando esta especie de viaje.

Además de carecer de perfiles en redes sociales, los periodistas han sido incapaces de localizar la composición familiar. Esto es compatible con una persona que ha estado «muy encerrada y muy aislada socialmente. Tengo el nombre completo y el número del DNI y no he encontrado perfiles en redes sociales o suscripciones a carreras, que son, al fin y al cabo, cosas normales que haría un chaval de su edad». Ante esta ausencia de datos, «que es lo que más información me da», a Ana Isabel Guitérrez Salegui le gustaría ver la habitación del fugitivo, ya que, cuando vieron el cuarto del «asesino del estilete», contemplaron su colección de armas.

En cuanto al posible vínculo entre el ‘Rambo de Requena’ e ‘Igor el Ruso’, la psicóloga no descarta que el primero tenga como ídolo al segundo, que quiera imitarle o que, ante una toma de decisiones, haga lo mismo que este personaje de referencia. «No me resultaría extraño que estuviese siguiendo sus pasos. Además, esta no es la única similitud. El rollo ese paramilitar, su lucha por la supervivencia y el amor por las armas», apunta.

Si contemplamos el perfil de «Igor el Ruso», encontramos diferencias con respecto al «Rambo de Requena». El primero ya contaba con antecedentes de asesinato y homicidio. «Igor vivía en un entorno completamente distinto. Era ex militar serbio, un país que salió de la guerra de los Balcanes hace 20 años, por lo que ha crecido en un entorno más duro», describe la experta.

Ya en 2006 se vio implicado en un robo con agresión sexual, crímenes para los que no tuvo que aprender a utilizar las armas, puesto que era un experto en estas herramientas y en las artes marciales. Sin embargo, hay otra similitud que comparten ambos y es el uso de «furgonetas y coches robados», algo muy «peliculero». Los dos protagonizan una especie de película americana en la que interpretan el papel de un héroe perseguido. Un largometraje que no termina con la detención.

«Cuando ‘Igor el Ruso’ llega a la sala de vista, va desafiante y sonriente, como si no tuviera ningún tipo de empatía ni remordimiento por las muertes cometidas». La psicóloga considera que estaba «muy contento con la expectación que había de su juicio». Cree que eso alimentó «su ego y su imagen de forma muy importante». Declara igualmente que si dos hombres de la sala fueran a tocarle por error, «no les habría dejado vivos». Esto refleja que no se arrepiente de las muertes, sino que se vanagloria de que podrían haber sido más. «Se creen protagonistas de su propia película, una película terrible, sobre todo para los muertos».

Gutiérrez Salegui cree que ambos delincuentes «no buscan nada en concreto», sino que sobreviven cogiendo lo que necesitan sin importar lo que pase. «Si necesitan coger un coche, lo cogen. Cuando el ‘Rambo de Requena’ disparó al enólogo, lo hizo simplemente porque estaba agazapado esperando a que abriese el vehículo y pudiera robarlo». Funcionan así. No hay un objetivo, es una huida hacia adelante. Es de nuevo el caso de Thelma y Louise: sin programación, solo sobrevivir y probarse a sí mismos en un contexto de supervivencia. «Es una película que no va abocada a nada bueno, es un duelo entre los buenos y los malos».

La psicóloga vuelve a insistir de nuevo en la importancia de poder consultar las redes sociales del ‘Rambo’, unas redes, que, recordemos, son inexistentes. «No puedo sacar sus rasgos, por lo que no tengo ni idea de qué pasa por su cabeza. Puede haber o no contenido delirante». Si en caso de que, después de las declaraciones, confesara que todo es fruto de un delirio en el que piensa que todos quieren matarle, «me lo creería». Sostiene que si dijera que tiene una obsesión paramilitar, también le daría crédito. «Por eso es tan importante para esclarecer qué tipo de personalidad, qué motivación hay detrás, tener los datos de investigación, quién era, qué hacía, que le llevó a este impulso», recalca.

Por su parte, ‘Igor el Ruso’ es una persona con unos rasgos psicopáticos. No mata porque le vayan a impedir algo, sino que se «carga» a cualquiera. «No es lo mismo crecer en la Serbia de la posguerra que en España. A saber qué tipo de historias ha escuchado desde pequeño sobre el valor de la vida», relata la psicóloga. Igor no quería acabar en prisión, se habría ido a otro país para seguir haciendo lo mismo. «Se creía más listo que las fuerzas de seguridad españolas, porque ya consiguió burlar a las italianas, que es donde había cometido los crímenes anteriores», sentencia.

FUENTE:https://www.elindependiente.com/sociedad/2020/06/13/la-huida-de-pelicula-del-rambo-de-requena-por-que-teruel-no-es-lugar-para-fugitivos/amp/…

Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: Gabriel Cruz

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Categorías: Asesinato

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9 de septiembre de 2019

La autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz apareció este lunes con una imagen renovada. “Busca aparentar que le podría pasar a cualquiera”

La imagen que el público en general tiene de Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte del pequeño Gabriel Cruz, es la que daba cuando aparecía en el teatro que montó durante las batidas de búsqueda del niño. Gafas, pelo rizado, chándal, bufanda, la sudadera roja con capucha que llevaba cuando la detuvieron y la camiseta con la cara de Gabriel con la que se retrataba en los medios es lo que todos vieron. Sin embargo, la Ana Julia que ha entrado este lunes en la Audiencia Provincial de Almería es otra, mucho más dulce.

Pocos minutos antes de las 9:00 de la mañana, la autora confesa era bajada del furgón de la Policía Nacional y lucía un pelo alisado, iba ataviada con una americana, pantalones claros, una camiseta blanca y unas zapatillas nuevas, azules. Iba como iría cualquier persona normal. Es puro marketing pero, ¿de dónde ha sacado la ropa? ¿quién le alisó el pelo? ¿qué busca comunicar con esta nueva imagen?.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, después de que Ana Julia fuera detenida, el padre del pequeño Gabriel, Ángel Cruz, decidió deshacerse de todo aquello que le recordara a la que fue su pareja hasta que mató a su hijo. Ángel cogió toda su ropa y se la entregó a las autoridades. Poco después, como ningún familiar de Ana Julia se hacía cargo de esas pertenencias, la Guardia Civil le llevó a la autora confesa numerosas bolsas con su ropa a la prisión de El Acebuche donde está encarcelada.

Llegada de Ana Julia a la Audiencia Provincial de Almería

Por ello, Ana Julia cuenta con un fondo de armario mucho más extenso que la media de internas del centro penitenciario y que guarda en un almacén que la prisión tiene habilitado para los enseres personales de los presos. Lo más probable es que sea de entre esa ropa de donde ha rescatado esta nueva imagen.

También cabe la posibilidad de que se la hubiera prestado otra presa, pero es menos probable. Fuentes penitenciarias han confirmado a este diario que ella sigue en el llamado régimen 75.2, por el cual se mantiene aislada la mayor parte del tiempo y su mayor contacto es una presa de confianza que tiene asignada.

Cuando Ana Julia ingresó en prisión, a mediados de marzo de 2018, se oía por los pasillos “¡Ya te pillaré!”, “¡Te voy a matar!”. Fue el recibimiento de las otras presas. “El centro tomó medidas por precaución”, relatan fuentes penitenciarias. “Hasta para bajar al patio lo tiene que hacer sola, aunque hay muchas veces que ni sale y se queda en la celda”, añaden.

Ana Julia, durante la búsqueda de Gabriel.

Ana Julia, durante la búsqueda de Gabriel.
Las mismas fuentes relatan que el alisado del pelo se lo hizo otra presa este domingo por la tarde en la peluquería del centro penitenciario. Esa presa ejerce de peluquera aunque no tiene por qué ser profesional de ello sino que, en las prisiones, la de peluquería es una de las labores que se reparten entre los internos. De todas formas, no se trata de nada fuera de lo común. Es muy habitual entre los presos este tipo de comportamientos, “para los juicios siempre se maquean”, comentan las fuentes.

Imagen acorde a la estrategia
Para la psicóloga forense y miembro de la asociación Clara Campoamor Ana Isabel Gutiérrez Salegui, esta nueva imagen no sólo consiste en aparentar normalidad, sino que responde a la estrategia de la defensa. Los abogados de Ana Julia, Esteban Hernández Thiel y Beatriz Gámez, quieren demostrar que la mujer asesinó a Gabriel sin premeditación, como si fuera un ataque de rabia. En ese tipo de detalles está la diferencia entre los tres años de cárcel que pide la defensa y la prisión permanente revisable que pide la acusación.

“Ana Julia está buscando generar cierta empatía. Necesita que se identifiquen con ella. La mayoría de las personas se consideran a sí mismos gente de bien y tiene que transmitir una imagen pulcra, para que se piense que le puede pasar a cualquiera”, comenta Guitérrez Salegui. “No está usando el mira cómo estoy sufriendo porque no la van a creer. Pero todo lo que usa es muy anodino, no llama la atención, va como una persona cualquiera iría al trabajo”, añade.

“Si hubiera querido usar la estrategia de aparentar que está loca, habría ido en chándal y con ojeras. Pero estamos en la de yo era normal y el chico me sacó de mis casillas”, asegura la psicóloga.

Ana Julia, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Almería.

Ana Julia, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Almería.
EFE

-¿Y por qué antes daba otra sensación?

– Es una imagen más cuidada y amable. En cuanto antes, las personas con rasgos psicopáticos, y todo apunta a que ella los tiene, tienden a mimetizarse en base a sus necesidades. En la búsqueda tenía una imagen compungida y ahora le interesa generar empatía, transmitir que no es tan mala.

Y en cuanto a la comunicación no verbal que ha mostrado durante el juicio, Gutiérrez Salegui, que tiene experiencia en numerosos casos y ha analizado en profundidad este, lo tiene claro: Ana Julia está actuando. “No se trata sólo de que me pongo, de cómo me visto, sino también de lo que intento impostar. Me da la sensación de que está haciendo un ejercicio de equilibrio dentro del equilibrio. Está actuando como cree que actuaría una persona normal que sin querer se vio en una así. Eso que hace de echarse a llorar y luego estar normal intenta comunicar la imagen de una persona normal que está aturdida por lo que está viviendo”, añade.

Finalmente, este lunes, Ana Julia no declaró en el juicio que se celebra contra ella en la Audiencia Provincial de Almería. Lo tendrá que hacer, por lo tanto, este martes. Se trata del mismo día en el que está previsto que declaren los padres de Gabriel, Ángel y Patricia. Sin embargo, los tres no coincidirán ya que al declarar como testigos, Ana Julia tendrá que abandonar la sala.

FUENTE:https://www.elespanol.com/reportajes/20190909/operacion-dulce-ana-julia-peinada-presa-gabriel/427958213_0.amp.html…

Por: Gutiérrez Salegui

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Etiquetas: Gabriel Cruz

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Categorías: Asesinato

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31 de agosto de 2019

A una semana de sentarse en el banquillo de los acusados, reclusas ‘sombra’ protegen la vida de la autora confesa de la muerte de un niño de ocho años.

En mitad del silencio de la madrugada, durante alguna de las rondas nocturnas de supervisión, la funcionaria de la cárcel de Almería suele detenerse a echar un vistazo al interior de la celda de Ana Julia Quezada. Quiere ver si todo está en orden al otro lado de esa pesada plancha de hierro que hace de puerta y que las separa. La empleada de la prisión corre la mirilla que tiene a la altura de los ojos y pregunta: ¿todo bien ahí dentro? Si está despierta porque la ha escuchado llegar, María, la presa ‘sombra’ que en las últimas semanas cuida de la autora confesa de la muerte violenta de Gabriel Cruz, responde: “Todo bien, señora”.

María (nombre distinto al de la verdadera presa) es una de las varias reclusas que en los últimos 534 días se han relevado para evitar que Ana Julia Quezada, dominicana de 45 años, se quite la vida dentro de la cárcel, como ya pareció intentar al realizarse leves cortes en los brazos con una cuchilla hace ocho meses. Ocurrió la pasada Nochevieja. Había ingresado poco antes en el módulo de aislamiento tras una fuerte discusión con otra reclusa.

ción Civil buscaron a Gabriel Cruz por el cabo de Gata durante 13 días. El domingo 11 de marzo, Ana Julia Quezada lo desenterró y lo introdujo envuelto en una manta en el interior del maletero de su coche, un Nissan Pixo de color gris. Mientras lo hacía, insultaba a su víctima.

La Guardia Civil la detuvo cuando intentaba introducir el vehículo en el garaje del edificio en el que su novio tenía una casa en La Puebla de Vícar, a 80 kilómetros de donde mató al menor. Los investigadores habían instalado micros en el coche. Durante el trayecto, en otras frases, dijo: “A ver qué hago ahora con este”

Durante los 13 de días de búsqueda Ana Julia Quezada mostró esa misma frialdad que ahora narran las funcionarias que tratan con ella. Los investigadores de la Guardia Civil piensan que llegó a dejar una camiseta seca de Gabriel en una zona de monte próxima a la casa de un antiguo novio para intentar que las sospechas recayeran sobre él.

Cuando aún no había aparecido el cadáver Ana Julia Quezada participó en una entrevista en la radio pública gallega. Entre sollozos, dijo: “Estamos destrozados. Ya no sabemos qué hacer. Nos estamos volviendo locos”. En aquella entrevista llegó a hablar sobre el menor en pasado, para luego corregir. “Era un niño muy responsable… es un niño muy responsable”.

“Sentía celos” del niño

Ana Gutiérrez Salegui, psicóloga forense del Instituto de Probática e Investigación Criminal, ha analizado el perfil psicológico de la acusada. En conversación telefónica con EL ESPAÑOL explica que Ana Julia Quezada “tiene una mente fría y calculadora” y que durante los 13 días de búsqueda del niño “no mostró ni un atisbo de remordimiento”.

“Estamos ante una persona muy narcisista, con necesidad de protagonismo, de ahí esa carta al padre a través de Telecinco y no directamente a él o su intervención en la radio gallega”. Gutiérrez Salegui añade que, a su juicio, “Ana Julia veía a Gabriel como un estorbo en su relación con Ángel” y que “sentía celos” hacia el menor “por robo de atención”.

El lunes 9 de septiembre un furgón de la Guardia Civil recogerá a primera hora de la mañana a Ana Julia Quezada de la cárcel de Almería para trasladarla hasta la Audiencia provincial. Se despedirá de María, su presa ‘sombra’, se vestirá y desayunará. Será la primera en declarar en sede judicial. El martes 10 lo harán Ángel Cruz y Patricia Ramírez, padres de la víctima. Las seis sesiones posteriores servirán para escuchar a guardias civiles, un policía local de Níjar o a los forenses.

Casa en Las Hortichuelas (Níjar, Almería) de la abuela paterna de Gabriel Cruz.AL

El juicio estará presidido por la magistrada Alejandra Dodero. La dureza del contenido de algunas de las pruebas que se expondrán en la sala obligarán a la reserva de algunas imágenes y audios. La vista contará con señal institucional que permitirá a los medios de comunicación seguir su desarrollo desde una sala. Es previsible que algunos fragmentos se vean solo a puerta cerrada con la intención de proteger tanto al propio menor fallecido como la intimidad de sus padres.

La Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) y Juezas y Jueces para la Democracia (JJpD) hicieron público un comunicado este pasado lunes en el que pedían “un tratamiento informativo responsable”.

La noche previa a que dicho furgón de la Guardia Civil conduzca a Ana Julia Quezada hasta el banquillo de los acusados, una funcionaria volverá a hacer de madrugada una ronda de supervisión en la prisión El Acebuche. Quizás esa noche volverá a correr la mirilla de la celda donde en ese momento descansará la acusada, preguntará si todo está bien y esperará la respuesta de María, la presa ‘sombra’ que ha ayudado a que la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz siga con vida a una semana del juicio

FUENTE:https://www.elespanol.com/reportajes/20190831/ana-julia-juicio-gabriel-presas-suicidio-asesinato/425458367_0.amp.html

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