Sígueme en las redes sociales


Author Archive

Inicio / Author's Article(s) / Gutiérrez Salegui

Por: Gutiérrez Salegui

/

Etiquetas: salud mental

/

Categorías: Ansiedad

/

13 de enero de 2025

Esta psicóloga y candidata a la presidencia del Colegio Oficial de Psicología de Madrid reivindica más prevención y detección precoz en los problemas de salud mental

En los últimos tiempos, y con la pandemia como punto de inflexión, la importancia de la salud mental ha cobrado una relevancia mucho mayor en nuestro país. Ahora, cada vez más personas son conscientes de la necesidad de tener bienestar mental, que muchas veces se adquiere con la ayuda de un profesional. En una entrevista para LA RAZÓN, Ana Isabel Gutiérrez Salegui, psicóloga sanitaria habilitada, experta en Psicología Forense, y candidata a la presidencia del Colegio Oficial de Psicología de Madrid, analiza y repasa algunos de los aspectos que nos atañen como sociedad en términos de bienestar mental.

Se acabaron las Navidades y arranca un nuevo año… ¿Es enero un mes difícil en términos de salud mental?

En las Navidades hay un bombardeo de anuncios en los que se ve la cohesión familiar, la unidad, la alegría… Hay personas que han sufrido una ruptura, pérdidas o que padecen una soledad no deseada. Estas de por sí son situaciones duras y difíciles, pero se vuelven aún más por esa comparación constante con los anuncios que te venden lo que tienen que ser estas fechas. Es una época muy compleja, a veces se agudizan cuadros relacionados con los trastornos del estado del ánimo, como las depresiones o la ansiedad. En muchos casos, también es una festividad que va emparejada con un consumo elevado de alcohol, lo que a su vez empeora estos cuadros. Para quienes están sufriendo, son fechas agridulces.

 

En los últimos tiempos, concretamente desde la pandemia, ¿se está valorando más la importancia de la salud mental?

Es cierto que durante la pandemia se tomó más conciencia de la salud mental de mucha gente: de la población encerrada, de los que estaban interviniendo a nivel médico, de los profesionales de la psicología, que se enfrentaron a un sufrimiento y a un número de víctimas altísimo, de unas dimensiones inéditas para nuestra sociedad… Fue un momento muy doloroso pero que sirvió para poner en primer plano la necesidad de recursos de intervención y asistencia psicológica. Pero, ¿cuál es el quid de la cuestión después de esto? Pues que no se ha correspondido con una dotación de recursos a los sistemas asistenciales de atención a la ciudadanía. Nos encontramos en este momento con un ratio de psicólogos muy bajo. Tenemos solamente seis por cada 100.000 habitantes. El promedio europeo son 18. Uno de los objetivos básicos sería alcanzar ese ratio europeo, e incluso ir más allá y plantearnos cuántos psicólogos se necesitan realmente por cada 100.000 personas.

 

Esta falta de psicólogos es un grave problema, especialmente en la sanidad pública…

El planteamiento asistencial, que es un planteamiento de intervención terapéutica, desde luego debe ser cubierto desde lo público. Y es importante que la gente sepa que cuando una terapia no se hace en la frecuencia idónea, espaciando mucho las sesiones o sin darles la duración adecuada, se puede acabar convirtiendo en algo perjudicial. Esto es lo que nosotros llamamos «yatrogenia» (alteración, especialmente negativa, del estado del paciente producida por el clínico). Esto ocurre porque la persona puede sentir que no avanza, que no obtiene los resultados esperados. Y es normal, porque está siendo infratratada, pero puede atribuirse a sí misma estas problemáticas. Es fundamental el desarrollo de una red asistencial psicológica lo suficientemente extensa y especializada.

 

A corto plazo, ¿cómo puede abordarse esta situación?

Nos estamos olvidando de algo trascendental, y es la importancia que da la Organización Mundial de la Salud a la prevención o a la detección precoz. Estamos infrautilizando los recursos de atención primaria, que posiblemente sean uno de los que más deben implementarse. Muchas intervenciones deberían realizarse desde aquí. Toda aquella que no requiera una intervención muy especializada, básicamente, porque estamos hablando de cuadros de inicio, de sintomatología aislada. También desde ella se pueden poner en marcha labores de detección para una posterior derivación a otro servicio. En España no solo tenemos que fomentar la salud mental, sino reforzar lo que puede hacer en este ámbito la atención primaria.

¿Somos conscientes de las consecuencias que supone la falta de profesionales?

Es evidente que necesitamos más plazas de psicólogos especialistas en Psicología Clínica para los hospitales. No es tolerable que tengamos un ratio un tercio inferior que la mayoría de los países de la Unión Europea. La aplicación del número de plazas que salen en el PIR (examen que permite al psicólogo realizar una residencia de 4 años en un hospital público y obtener la titulación oficial de especialista en Psicología Clínica) es algo que se debe reclamar por parte de todos los colegios de Psicólogos. El 66% de las bajas de larga duración que hay en España en estos momentos se corresponden con cuadros psicológicos. Muchos de ellos podrían haber sido detectados e intervenidos en la atención primaria si se hubiera hecho caso de los primeros signos. Hay que abrir plazas en atención primaria, y este puesto podría ser cubierto también por psicólogos generales sanitarios. La detección precoz es fundamental para evitar cuadros más graves que derivan en esas bajas de larga duración.

¿Esta falta de profesionales solo afecta al sector sanitario?

Parece que la Psicología es exclusivamente un área de intervención en salud, referido al Sistema Nacional de Salud, cuando realmente debe aplicarse a muchísimas áreas. Y debe estar desempeñada por psicólogos. Una de las cosas que a día de hoy es inconcebible es que el orientador de un colegio sea un profesor de matemáticas y no una persona que haya estudiado psicología. Este orientador es la persona que tiene que estar pendiente de la aparición de posibles signos indicadores de acoso, de trastornos de la conducta alimentaria, de conductas autolíticas… Teniendo en cuenta el rol que deben ejercer, tienen que ser psicólogos escolares. Y debería ser obligatoria la implementación de estos psicólogos en todas las unidades docentes. Incluso, si me apuras, debería haber psicólogos con perfiles también sanitarios, teniendo en cuenta la prevalencia de trastornos infantojuveniles que tenemos en el país. Evidentemente, ese psicólogo no va a hacer una intervención sanitaria pero sí va a hacer la labor de detección y derivación temprana. No podemos olvidar que al detectar algo de manera precoz el tiempo de tratamiento y la gravedad del cuadro disminuyen.

 

¿Cuáles son los retos del Colegio Oficial de Psicología de Madrid?

Se echa mucho en falta, por ejemplo, un gabinete jurídico a disposición de los colegiados. Nos encontramos con muchos problemas de falsos autónomos, de agresiones… No tanto por parte de usuarios sino por personas relacionadas con ellos. Y con esto hablo específicamente del caso de las profesionales intervinientes en el ámbito de la violencia de género: hay un estudio de la Asociación de Psicología y Psicoterapia Feminista donde se pone de manifiesto que en muchas ocasiones acabamos siendo denunciadas, y esto forma parte de la estrategia del agresor. Ahí necesitaríamos un defensor del colegiado. En general, también hay que defenderse de aspectos importantes como el intrusismo o la proliferación de «pseudoterapias» que pueden ser muy perjudiciales. No hay una regulación de la palabra «terapia», así que una persona puede decir que hace «tarot terapéutico», sin ningún tipo de aval científico ni una formación universitaria detrás. Esto puede ser muy dañino. especialmente para las personas vulnerables. Hace tiempo el Colegio de Médicos hizo un listado con todo aquello que no estaba basado en la evidencia, y creo que es importante retomar este tema y volver a analizar la eficacia de todas las técnicas que hay ahora mismo y compartirlas con la población. Defender la psicología basada en la evidencia es fundamental para aumentar el prestigio de la misma. Igual que posicionar la figura del psicólogo como referente en prevención y detección de problemas de salud mental y tratamiento.

¿El Colegio ha perdido fuerza con los años?

Muchos colegiados se han alejado del Colegio, quizá porque este no les solucionaba ningún problema cotidiano. Y estos a veces son muy importantes, y no te dejan ver ni atender las luchas profesionales generales, en las cuales también debemos estar inmersos. Desde «Contigo el cambio», candidatura a la que represento, queremos hacer un Colegio cercano, accesible, transparente, que tienda la mano a los colegiados y que les dote de servicios en su día a día. Hay que empezar por lo fácil y después pasar a luchas más amplias. Queremos conseguir una institución fuerte que represente a todos los profesionales de la psicología de Madrid.

La salud mental de los psicólogos también es importante. ¿Qué puede hacer el Colegio en este sentido?

Desempeñamos una labor en la que hay mucha soledad, muchos profesionales ejercen solos, en despachos pequeños. También hay mucha carga mental asociada a la gestión del malestar, del sufrimiento, de la enfermedad, del dolor… Debemos estructurar sistemas de apoyo para nuestros colegiados. Construir una buena red entre nosotros y poner en marcha técnicas con las que descargarnos. Está contemplado en nuestro programa, pero debería estar haciéndose ya.

 

Fuente: https://www.larazon.es/…

Por: Gutiérrez Salegui

/

Etiquetas: Ana Isabel Gutiérrez Salegui

/

Categorías: Ana Isabel Gutiérrez Salegui

/

29 de diciembre de 2024

Más de setecientos contenidos distintos a lo largo del año 2024. Se dice pronto, pero es el balance de todo un año de trabajo dedicado a divulgar sobre hábitos saludables desde La Voz de la Salud. Por esta tribuna han pasado algunos de los mayores expertos en cada área —nacionales, pero también muchísimo talento extranjero—. Hemos dedicado espacio a absolutamente todas las disciplinas, algunas tan novedosas y distintas como la inmunonutrición, la farmacogenética, la neuroinmunología o la sanidad militar y penitenciaria. Hemos abordado nuestra salud desde casi todas las perspectivas imaginables —no todas, claro, proque algo habrá que dejar para el 2025—, pero prácticamente cualquier enfoque en el que puedan pensar, lo hemos realizado. Hemos visto nuestro cuerpo de menor a mayor, recorriendo los primeros pasos de la vida de la mano de la pediatría hasta los últimos acompañados por la geriatría; o de dentro a fuera, recorriendo los rincones todavía sin luz de nuestro psique hasta los más visibles como nuestra piel o nuestro pelo. Pero, a la hora de hacer recuento, siempre hay alguien que está en lo más alto.

Hemos recopilado las diez entrevistas más leídas en La Voz de la Salud en el año 2024; diez caras que han sido masivamente visitadas por los lectores. Si bien algunos de nuestros reportajes, como el que realizamos sobre las etiquetas nutricionales de las bebidas alcohólicas o las razones de nuestro cambio de olor corporal con el paso de los años han sido algunos de nuestros best-sellers, hemos decidido recopilar las diez citas de diez profesionales de la salud que han coronado nuestros ránkings de páginas vistas.

Carlos González, pediatra: «No hay que enseñar a los niños a comer de todo, hay que enseñarles a comer de casi nada»

A todo aquel que lleve un tiempo razonable utilizando cualquier red social, su algoritmo le habrá colado algun fragmento de una conferencia de Carlos González; ya sea hablando de crianza, de alimentación o de lactancia. con nueve libros publicados a sus espaldas y conferencias con millones y millones de visitas en YouTube, sigue conservando ese estilo que engancha desde la primera pregunta. Con él arrancamos una conversación sobre nutrición pediátrica y en la segunda línea ya nos estaba diciendo que «la mayoría de las cosas que venden hoy en día en el supermercado ni siquiera merecen el nombre de comida».

Sus mensajes son ampliamente seguidos por el público de habla hispana, de España pero también de Latinoamérica, por lo que su entrevista bajo esta cita «No hay que enseñar a los hijos a comer de todo, si no todo lo contrario», se convirtió en la más leída con casi un millón trescientas mil visitas en apenas 72 horas.

Diego Redolar, neurocientífico: «Caminar treinta minutos al día fomenta la formación de nuevas neuronas»

La neurociencia es una disciplina apasionantes. Cuesta creer que el progreso haya logrado trasladar a una técnica de imagen como la resonancia magnética funcional algunas de nuestras emociones. Precisamente explicar cómo nuestro cerebro interactua con el mundo que lo rodea era uno de los objetivos de Diego Redolar en su libro La mujer ciega que podía ver con la lengua (Grijalbo, 2024). Tras su publicación, Redolar, que es además de doctor en neurociencia, director del Cognitive Neurolab de la Universitat Oberta de Catalunya, nos concedió esta entrevista.

Se trata de una charla para leer con todos los sentidos puestos en ella para no perder detalle. En ellá diseccionó cuáles son los procesos cerebrales que hacen que aprender un idioma nos cueste más conforme vamos cumpliendo años, o si el uso masivo de pantallas de hoy en día supone, en el largo plazo, una amenaza para nuestra actual estructura cerebral. En una palabra: fascinante.

Ana Isabel Gutiérrez Salegui, psicóloga forense: «Cuando un hombre es atractivo, la tendencia es a que la sentencia le favorezca; con las mujeres, no pasa»

Cuando al año 2024 le quedaba poco más de un mes de historia por delante, desde el ámbito judicial saltaba una de las noticias más esperadas de los últimos años: el asesinato de Samuel Luiz en una noche del 3 de julio del año 2021 estaba listo para sentencia. Tras casi tres años de proceso, fue un jurado popular —es decir, un tribunal conformado por ciudadanos anónimos— el que se encargaría de decidir si los encausados eran culpables o no.

El caso de Samuel, fue una gran ocasión para acercarnos a cómo influye la psicología, nuestros sesgos, dentro de un jurado popular, una figura repleta de mitos. Lo hicimos de la mano de la psicóloga forense Ana Isabel Gutiérrez Salegui, que nos introdujo de lleno en las experiencias recopiladas por la psicología social. «A veces, las investigaciones con experimentos nos demuestran que pasa todo lo contrario a lo que creemos. En el mundo del tribunal de jurado, hay muchísimos mitos. Por ejemplo, se suele pensar que tienen más posibilidades de equivocarse que un jurado profesional. Sin embargo, cuando vemos la concordancia entre sentencias, cuando buscamos cuántas de ellas han sido revisadas por las audiencias, no hay tanta discrepancia», nos explicaba, con datos en la mano, en una conversación que se coló entre las tres más leídas del año.

Ascensión Marcos, pionera de la inmunonutrición: «Lo ideal es desayunar a primera hora y durante 20 minutos»

Si sacamos una conclusión de este 2024, es que qué cenar o desayunar —y cómo cenar y cómo desayunar— son algunos de los temas que más curiosidad e interés generan. Si Patricia Ortega nos contaba en el mes de marzo que «si comes lentejas, tómate unas mandarinas de postre» y Gabriela Pocoví nos recomendaba en junio no picotear entre comidas, en septiembre, Ascensión Marcos, pionera de la inmunonutrición, nos recomendaba «desayunar a primera hora y durante 20 minutos».

 

Farmacéutica de formación, tal vez aún no conozcan a qué campo se dedica una inmunonutricionista. Básicamente, se trata de estudiar cómo la nutrición se relacionan con las defensas de nuestros cuerpos. Un área de investigación novedosa que se dio a conocer masivamente en el portal de salud de La Voz de Galicia.

Àlex Yáñez de la Cal, nutricionista: «Una pastilla de caldo de sopa, aunque ponga natural, es lo peor de lo peor»

Lo dicho. Los consejos para mejorar la alimentación, nos encantan. Y si ya podemos ponerle soluciones desde los lineales del súper, todavía más. Por la razón que sea, como población, no se nos ha enseñado nada —con suerte, muy poco— sobre qué debe estar presente y qué no en nuestra cesta de la compra. Es cierto que a la hora de comer mejor, entran muchas otras variables del terreno socioeconómico, como nuestro nivel de renta o el tiempo del que dispongamos, pero hay veces que cambiar de hábitos depende más de la información de la que dispongamos que de cualquier otra cosa.

En este sentido, Àlex Yáñez de la Cal, nutricionista, nos recuerda que los reclamos publicitarios no merecen toda la credibilidad que prometen. «Una pastilla de caldo de sopa, aunque ponga natural, es lo peor de lo peor», reconocía en esta entrevista. No fue el único ‘palo’ que repartió. «Una marca conocida utilizó, hace poco, la palabra natural y con aceite de oliva en su envase como reclamo. Cuando le dabas la vuelta, leías que el segundo ingrediente era aceite de girasol y que de aceite de oliva solo tenía un 2 %. Eso no me sirve, porque lo poco que puede darte esta cantidad ya te lo quita el primero, con un alto contenido en omega 6 y siendo una grasa de mala calidad. Y, aún por encima, ponen «natural», que al igual que «casero», no está regulado. Cuando alguien vea mucho márketing, que sospeche. Normalmente, son cosas que no vemos en una manzana, por ejemplo«. Esta pieza con De la Cal, también se cuela entre las más leídas de este año 2024.

María Luisa Ferrerós, experta en conducta infantil: «Si los niños no tienen hambre en el desayuno es porque han cenado tarde y mal»

En el sexto puesto, otra cara de mujer. En concreto, la de María Luisa Ferrerós, psicóloga especializada en neuropsicología y conducta infantil. Este año, junto a la investigadora en neurobiología Victoria Revilla, exploró en un libro llamado Dime qué come y te diré cómo se porta (Planeta, 2024) las evidencias conocidas de la relación entre el sistema digestivo y el cerebro. Seguro que han escuchado alguna vez que el consumo elevado de azúcar entre la población infantil es un factor de riesgo para acabar desarrollando condiciones como el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TADH). Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

Ferrerós, formada en el diagnóstico de la neurodiversidad en la universidad de Cornell (Nueva York, Estados Unidos) y la London University del Reino Unido, brindó sus conocimientos a todos los lectores de La Voz de la Salud en junio de este año que termina.

 

Beatriz Larrea, experta en alimentación antiinflamatoria: «Me encantaría que todo el mundo cenara a las siete de la tarde»

Una última picelada de alimentación antes de cambiar de tercio. Porque Beatriz Larrea, nutricionista formada —vaya casualidad— también en la universidad norteamericana de Cornell, se coló también en el top-10 de La Voz de la Salud con una entrevista con ella que publicamos en el mes de junio. Hubo a quien no le gustó lo que decía Beatriz, sugiriendo adelantar los horarios de nuestras cenas y que se aproximasen más al habitual horario de merienda que al de cenar. Como decíamos, hay gente a quien estos mensajes no le gustan nada. Sucede lo mismo con el tema del cambio horario, con lectores incendiados cada vez que recordamos que, por nuestros ritmos circadianos, es el horario de invierno el que tendría sentido abrazar y no el de verano, que hace que el sol nos acompaña hasta pasadas las diez de la noche.

En cualquier caso, Larrea exponía algunos consejos en esta entrevista para evitar la inflamación a través de la dieta. ¿Por qué es importante?, como ella misma nos dijo, la inflamación —que nada tiene que ver con la distensión abdominal— «es una respuesta sostenida y silenciosa del sistema inmunológico. Esto te predispone a sufrir enfermedades crónicas degenerativas».

Nicolás Olea, experto en tóxicos ambientales: «Los recipientes que vayan al microondas tienen que ser de cristal»

¿Se imaginan que las sustancias contaminantes presentes en un ambientador químico puedan acabar llegando a la placenta? Bienvenidos al fascinante —y también un poco aterrador— mundo de los disruptores endocrinos, que, la verdad, han hecho que en la redacción de La Voz de la Salud vivamos con un poco más de cuidado y evitemos gestos que en absoluto son necesarios.

 

«Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que, una vez dentro del organismo, modifican el equilibrio de las hormonas. Y afectan fundamentalmente a las mujeres embarazadas y a los bebés por la lactancia. Se está viendo que puede haber un efecto combinado de unos contaminantes con otros que actúan a bajas dosis, pero pueden ser sumatorios. Fundamentalmente, la mujer es la verdadera diana de estas exposiciones, sobre todo durante la crianza, nos explicaba Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada e investigador. Desde luego, desde que leímos lo que nos dijo, tenemos mucho más cuidado con lo que metemos al microondas.

David Bueno, biólogo: «Cuando nos levantamos, nuestro cerebro es distinto a cómo es cuando nos acostamos»

Hace ya un par de años, Josep Henrich, responsable del Departamento de Biología Evolutiva Humana en la universidad de Yale —ya os hemos dicho que por La Voz de la Salud pasa lo mejor de lo mejor—, nos contaba que una vez que aprendemos a leer, nuestro cerebro cambia para siempre. Una vez aprendemos esta habilidad, dejamos de ser capaces de ver letras y no leerlas. Porque la educación cambia nuestro cerebro. Y lo hace a nivel biológico.

 

Precisamente sobre la influencia de la educación en la arquitectura de nuestro cerebro hablamos con el biólogo y neuroeducador David Bueno. «El cerebro va cambiando para adaptarse al entorno. El entorno de la escritura cuneiforme, cuando se hacían muescas en arcilla, es diferente al entorno de cuando se escribía a mano porque no había máquinas de escribir o al de ahora, que lo hacemos en formato digital. El cerebro se ha ido adaptando a lo largo de la historia, cada generación, para que cada persona se adapte. De hecho, los jóvenes tienen más capacidad de hacer dos cosas al mismo tiempo que los que somos de la época analógica. Bueno o malo, el cerebro se adapta», nos contaba en una parte de esta entrevista que lanzamos en enero del 2024.

 Jaume Aymar, paciente con TOC: «Me duchaba 42 veces al día, me cambiaba de camiseta 3.600 veces y dormía en una silla»

Y rematamos el repaso a lo más leído en La Voz de la Salud en el 2024 con un testimonio, el de Jaume Aymar, paciente de trastorno obsesivo-compulsivo. Uno de los objetivos del portal es también poder visibilizar las historias de personas que han atravesado, atraviesa o podrían atravesar por cualquier tipo de circunstancia adversa en su salud. En el caso de Jaume, su trastorno le llevó a ducharse «42 veces al día».

 

 

Fuente: https://www.lavozdegalicia.es/…

Por: Gutiérrez Salegui

/

Categorías: Artículos

/

23 de noviembre de 2024

na Isabel Gutiérrez Salegui es psicóloga forense y mucho más. Colabora con la Asociación Clara Campoamor, una entidad habitualmente personada como acusación en juicios seguidos masivamente a nivel social como fueron, por ejemplo, el del asesinato de Diana Quer o el caso Asunta —ambos, por cierto, resueltos tras la deliberación de un jurado popular—. Es solo parte de su formación, que también incluye la especialización en psicología Social. Entre lo mucho que ha publicado, también figura el análisis de los factores psicosociales en los jurados populares; sus mitos y sus sesgos. Jurados como el que se debate si los acusados de Samuel Luiz son culpables o no de los cargos que pesan contra ellos. Con ella hablamos sobre falsas creencias, como esa tendencia a pensar que un jurado popular tiene más probabilidades de equivocarse. Sin embargo, ella tira de literatura científica, entre ellas las conclusiones de Kalven y Zeisel que concluyeron hace ya décadas, tras revisar más de 3.500 casos, que en el 78 % de las veces las conclusiones de un jurado popular son las mismas que las de un tribunal profesional. Ella aporta ciencia a un mundo en el que demasiadas veces se recurre a teorías pseudopsicológicas.

—En esto de la psicología social, usted misma dice que tiene mucho de intuitiva pero poco de experimental. ¿A qué se refiere?

—La psicología social, dentro de la psicología jurídica, se dedica, entre otras cosas, a estudiar la veracidad de muchas creencias populares. Tenemos muy establecido que todos, y más los miembros de la administración de justicia e incluyo tanto a abogados, como a jueces o fiscales, son capaces de, solo con ver a una persona, deducir su postura ideológica respecto a un delito; o si miente o está siendo sincera. En teoría lo hacen a través de, por ejemplo, la comunicación no verbal o aspectos sociodemográficos. Y, a veces, las investigaciones con experimentos nos demuestran que pasa todo lo contrario a lo que creemos. En el mundo del tribunal de jurado, hay muchísimos mitos. Por ejemplo, que tienen más posibilidades de equivocarse que un jurado profesional. Sin embargo, cuando vemos la concordancia entre sentencias, cuando buscamos cuántas de ellas han sido revisadas por las audiencias, no hay tanta discrepancia.

—No sé si molesta a abogados, jueces y fiscales que se les recuerde que sus intuiciones no tienen base sólida.

—Pero porque no hay tanta discrepancia. Para empezar, el tribunal del jurado son una serie de señores que pueden proceder de cualquier profesión y de cualquier perfil, sí. Pero ahí asesorados por abogados, por el ministerio fiscal, está también el juez apoyándoles. Si bien son ellos los que determinarán si una persona es inocente o culpable, hay un arrope por parte de la administración de justicia. Es el sistema el que permite que esto acabe siendo muy concordante. No quiero decir que lo hagan tan bien como los jueces y fiscales, lo que digo es que existe la idea de que simplemente son nueve señores que se juntan y deciden. Y no. Están apoyados por el sistema de la administración que hace que tengan un fiscal explicándoles las cosas; los abogados de ambas partes, explicándoles también; un juez dirigiendo. Eso hace que acaben confluyendo y haya cierta convergencia entre los dictámenes del jurado con los dictámenes de un tribunal profesional.

—Está esa frase que dice «si soy inocente, que me juzgue un juez; si soy culpable, que me juzgue un jurado», ¿qué opina?

—Que eso no es cierto. Realmente, un procedimiento judicial tiene muchísimo que ver con la labor que hagan ambos letrados; con la labor que haga el ministerio fiscal. Realmente, lo que acaba saliendo en las testificales está muy relacionado con el tipo de preguntas que hacen aquellos que están extrayendo la declaración, que son el abogado y el fiscal. Por tanto, la tendencia va a tener más que ver con la calidad letrada y de la intervención del fiscal que con que piensen libremente los jurados.

—¿Cómo funciona la psicología dentro de los procesos de deliberación de un jurado? Porque imagino que habrá personas que tiendan a liderar y, en el otro lado, personas que tal vez rehúsen el conflicto y prefieran dejarse llevar.

—Mira, el mayor ejercicio de psicología del jurado está reflejado en Doce hombres sin piedad, donde se ven todos esos procesos psicológicos y donde te das cuenta de que es difícil mantener una postura cuando el resto del grupo tiene un posicionamiento contrario. Porque todos tendemos a intentar integrarnos. Si te topas con una persona muy directiva, pues te puede costar mantener tu postura. Pero también es verdad que todos estos miembros de un jurado son muy conscientes de que no saben lo suficiente de medicina o de antropología, por lo que escuchan mucho a los peritos. Escuchan más atentamente y, en ocasiones, incluso mejor que los tribunales profesionales. Porque estos últimos, como ya los han escuchado muchas veces, creen que ya saben lo que se va a decir.

—Hablemos de mitos sobre las personas que conforman un jurado. Por ejemplo, que las mujeres son más ‘blandas’ o que la edad nos vuelve intolerantes. 

—Son estereotipos que podríamos tener todos y que proceden del imaginario popular. Pero ocurre que, cuando intentas probar eso en una investigación, se descubre que no es cierto. El hecho de ser mujer no te hace más blandita, para nada, sino que va a depender de muchos otros factores. Tener más edad, tampoco te hace más intransigente. Tienes la misma capacidad para ponerte en el lugar de los intervinientes, ya sean acusados o víctimas. Donde más influye esto es en el voir dire, que es el cribado que hacen los abogados a los miembros potenciales de un jurado. Ahí se utiliza poco la psicología y mucho las pseudocreencias. Por ejemplo el «yo sé distinguir, y si cojo mujeres, como es un delito sexual, me irá de determinada manera». Pues no, no funciona así. No va a asociado a datos sociodemográficos.

—Sin embargo, ¿hasta qué punto se puede influir en un jurado popular a través de un alegato final?; ya sea con un discurso muy elocuente o apelando a la emocionalidad. Por ejemplo, que alguien se derrumbe o se ponga a llorar desconsolado.

—No sé si recuerdas el caso del asesinato de Isaac López, un chico de 18 años que era rapero y fue acuchillado en Madrid. Entre los acusados había menores y había una persona mayor de 18 años. El tribunal del jurado impuso una pena a los menores relacionada con la ley del menor y, al mayor de edad, se le condenó a prisión permanente revisable. ¿Qué ocurrió cuando se hizo la revisión en el  Supremo? Pues que rebajó la pena; algo que nadie se esperaba. El jurado fue duro a pesar de que todos los acusados eran jóvenes. Era un perfil parecido a los autores del caso Samuel. También estaba el componente de delito de odio, en aquel caso relacionado con bandas y no con la homofobia, y quien rebajó la pena fue el Supremo y no el jurado popular, a pesar de que también hubo llantos.

—Resulta llamativo que se haya visto en determinados estudios que los hombres guapos reciban más sentencias absolutorias. 

—Es cierto que influyen más las características del perpetrador que las características del jurado en sí. E influyen para todos. Sí se ha visto que cuando un hombre es atractivo, la tendencia es a que le favorezca. Sin embargo, esto no pasa con mujeres atractivas que son victimarias.

—En Estados Unidos se realizó una investigación en el que se observó que los jueces dictaban más sentencias exculpatorias después de las comidas y que, sin embargo, eran cada vez más estrictos cuando sus picos de hambre ascendían.

—Claro, piensa que los niveles de glucosa nos generan irritabilidad. Hay muchos factores por estudiar. Es muy probable que, por ejemplo, la falta de sueño influya. Pero son factores que nos afectan a todos, aunque algunos lo sufran en mayor medida. Si midiésemos esto en jurados y jueces nos encontraríamos con resultados similares, porque son factores psicobiológicos.

—Le he leído hablar sobre esa posible carga que puede suponer para un ciudadano tener que dictar una sentencia que pueda ser equivocada. 

—Bueno. Yo he participado como perito en juicios como el del asesinato de Haro o el crimen de Lardero, crímenes contra niños en los que se suele personar la Asociación Clara Campoamor al igual que lo hace cuando las víctimas son mujeres. En el caso de Asunta fuimos la acusación, ya que no tenía padres que pudiesen ejercerla. Pues en estos casos, al jurado popular no les pesó esa supuesta carga. Cuando el crimen es muy terrible, y una vez se ha llegado a la conclusión de que el acusado es culpable de un crimen así,  las personas son muy conscientes de que tienen la responsabilidad de apartar a los perpetradores de la sociedad lo más posible. En crímenes de esta naturaleza, cometidos contra personas de especial vulnerabilidad como niños o ancianos con discapacidad, no pasa. Pesa más la responsabilidad social; que esa persona no puede estar en la calle.

—Los jurados populares los tenemos asociados a crímenes especialmente cruentos y mediáticos, de entrada parece difícil que las mentes de sus miembros puedan llegar, si me permite la expresión, ‘limpias’.

—Puede existir un cierto componente de rechazo social por parte del jurado, ¿pero hasta qué punto los jueces o los fiscales, los jurados profesionales, como humanos, no están ya de partida en contra de ese acto? Quieren esclarecer la verdad, son muy conscientes de que un inocente en la cárcel es un riesgo inasumible por parte del sistema, pero no viven en burbujas. Tienen la misma contaminación social que tiene Antonio el panadero, que forma parte del jurado. De hecho, en todo este tema de los sesgos y de esta contaminación mediática, se habla con ellos para que sean conscientes de todos estos factores, que están ahí, pero que a todos nos afectan por igual. ¿Tú crees que el juez del caso Bretón no estaba predispuesto, en caso de que se demostrase que él era el asesino, a imponer la pena más dura?

—Claro, pero siempre hay esa visión, quizás un poco esnob de decir: «Pero este ha estudiado».

—Yo creo que es importante ser consciente de que no vivimos en burbujas y que todos podemos tener ciertos sesgos. Nosotros, cuando empezamos a trabajar como peritos forenses, tenemos que partir de todas las hipótesis posibles. De que haya sido el autor, pero también de que tal vez no. Ser consciente de eso es la única manera de garantizar la asepsia en las conclusiones y en todo el proceso judicial. Pero hemos recibido el mismo bombardeo que ha recibido el jurado.

—¿Este campo de conocimiento de la psicología jurídica se basa exclusivamente en el análisis de sentencias o se han podido estudiar desde dentro los procesos, las dinámicas o las conductas que se dan en un jurado? 

—Se han hecho muchos estudios, la mayoría de ellos en Estados Unidos. Allí tienen mucho más recorrido con los tribunales de jurado, de ahí que muchas veces tengamos estereotipos, porque también las películas son americanas. Pero no solo se han hecho análisis de sentencias, sino también estudios de cómo funciona la gente cuando hay un líder, cuando aparece una figura con relevancia social. Imagina que en el tribunal del jurado tenemos a una persona que tiene un cargo importante, que forma parte de una élite en algún sector. Cómo funcionamos en situaciones de este tipo se lleva estudiando desde hace más de cien años. Todo lo que dice la psicología jurídica está basado en estudios, muchos de ellos de tipo investigativo. ¿Cómo reaccionan cien personas si las colocas en determinada situación? Estas personas, formen parte o no de un jurado, van a reaccionar de la misma manera porque el factor que estamos introduciendo es el de una figura de relevancia. Todos estos estudios existen y forman parte de la psicología jurídica.

—Por llevarlo a un ejemplo. Imaginemos un jurado en el que están ocho personas que cobran el salario mínimo y de repente entra por la puerta Messi o Taylor Swift. ¿Qué va a pasar ahí?, ¿hasta qué punto esos ocho anónimos se van a amoldar a lo que opine esa élite?

—No se van a amoldar en absoluto y te explico el porqué: Taylor Swift y Messi serán considerados muy buenos profesionales, pero del fútbol o de la música. A nivel de desarrollo moral, por ejemplo, no hay ninguna hipótesis que nos haga creer que van a ser mejores. Tendría más relevancia si tuviésemos a alguien que en el pasado fue presidente de una diputación provincial, por poner un ejemplo, porque se le presupone un conocimiento.

—Entiendo que es difícil que eso pase, para algo está esa posibilidad de descartar. 

—Claro. En cualquier caso, los abogados deberían leer más estudios sobre psicología jurídica relativa al tribunal del jurado. Primero, porque desaparecerían planteamientos absurdos sobre la eliminación de personajes como puede ser la edad. Busquemos datos que sí están probados que pueden sesgar y hacer que la decisión tienda hacia una u otra dirección.

—¿Hay entonces abogados que recomiendan a sus defendidos optar por, pongamos, cierta emocionalidad basándose en creencias acientíficas?

—Podría pasar. De toda la vida se ha dicho que lo mejor es recomendarles no hacer el uso de la última palabra porque muchas veces meten la pata o cometen algún error. Existen muchísimos estudios o tesis doctorales sobre tribunales populares y me llama la atención que sean tan desconocidos.

—Pero esa última palabra es un momento cumbre en el proceso, la última oportunidad de hablar, ¿no es desaprovechar poder tocarles el corazón a nueve seres humanos? Parece muy tentador. 

—El problema es que pueda verse muy impostado. Mira, hay un factor que sí está relacionado en estos procesos de selección que es la representatividad. Imaginemos que en el juicio de Samuel Luiz hubiese un miembro del jurado que formase parte de la comunidad LGTBI. Ahí hay una representatividad, esa persona se va a ver directamente concernida y un abogado va a querer que esté y el otro lo va a rechazar. El contrabalanceo hace que lo primero que se vaya a eliminar sea esta representatividad. Si estuviéramos ante una víctima de violencia vicaria y se seleccionase en el jurado a una madre divorciada, una parte va a desear que forme parte del jurado y la otra en absoluto. Eso permite ciertos contrapesos.

—Claro, pero hasta qué punto una de las partes va a tener a semejante nivel de información sobre nuestras vidas.

—Existe lo que se llama Open Source Intelligence (Osint) que significa investigación a través de fuentes abiertas. Colgamos todo en las redes sociales. Tú tienes el nombre de quienes componen el jurado y es absolutamente legal teclear en internet y ver si tus redes están abiertas. Y ahí hay muchísima información. El Osint consiste en investigar sobre lo que tú tengas disponible y abierto en internet, sino sería un delito. Si yo en mis redes tengo una bandera del orgullo, es muy fácil deducir que eres ‘pro’ a esa causa. Damos muchísima información sobre nosotros mismos.

FUENTE:https://www.lavozdegalicia.es/…

El lunes 18 de noviembre, el Congreso de los Diputados abrió sus puertas para conmemorar un momento clave en nuestra historia democrática: el aniversario de las primeras elecciones generales en las que las mujeres ejercieron su derecho al voto, el 19 de noviembre de 1933. Este acto no solo rindió homenaje al logro del sufragio femenino, sino que también invitó a reflexionar sobre el camino recorrido y los retos pendientes en materia de igualdad de género y participación política.

El coloquio, celebrado en la Sala Ernest Lluch, contó con la participación de figuras destacadas: la presidenta del Congreso, Francina Armengol; el periodista y escritor Isaías Lafuente; y la politóloga Cristina Monge. Estos expertos ofrecieron una perspectiva enriquecedora sobre el impacto histórico de las elecciones de 1933, en las que más de 6 millones de mujeres fueron llamadas a votar por primera vez en España, marcando un antes y un después en la lucha por los derechos civiles y políticos.

Un momento especialmente emotivo del acto fue la entrega del León del Congreso de los Diputados a la Asociación Clara Campoamor, un reconocimiento a su labor incansable en defensa de los derechos de las mujeres y su legado en la lucha por la igualdad. Este galardón fue entregado por la ministra de Igualdad, en un gesto que subrayó la vigencia y relevancia del compromiso feminista en la sociedad actual.

La psicóloga y divulgadora Ana Isabel Gutiérrez Salegui también participó activamente en este encuentro, aportando una visión desde la psicología social sobre el impacto del voto femenino como elemento transformador en la percepción colectiva de las mujeres como agentes de cambio. Su intervención subrayó la importancia de seguir trabajando para mantener viva la memoria de estas conquistas y fomentar una participación igualitaria en la sociedad actual.

Esta conmemoración no solo rescató del pasado un logro fundamental, sino que también sirvió como recordatorio de que la democracia se construye cada día, desde la participación activa y el compromiso colectivo. La cita del 18 de noviembre se erige, por tanto, como un homenaje a todas las mujeres que hicieron posible este derecho y un llamado a seguir avanzando hacia una sociedad más justa e igualitaria.

…

La Universidad Europea sigue apostando por formar a sus estudiantes con los mejores profesionales en activo. Por ello, el pasado 19 de noviembre ha tenido lugar en la Universidad Europea de Madrid las XV Jornadas de Valor Añadido del Grado en Psicología de la Facultad de Ciencias Biomédicas y Salud bajo el título “El papel del Psicólogo Forense ante casos mediáticos”.

La encargada de inaugurar las jornadas fue la directora del departamento de Posgrado de Psicología, Isabel Hernández Rivero que dio la bienvenida a todos los participantes y destacó que “la rama de la psicología en el ámbito forense tiene mucho recorrido profesional y que está en auge en la actualidad”.

Las jornadas contaron con dos mesas plenarias y una mesa redonda moderada por la directora del Máster Universitario en Psicología Jurídica y Forense, María Ángeles de la Cruz.

El primer ponente, José Manuel Muñoz Vicente, Psicólogo Forense del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid, ofreció una exposición acerca de la evaluación pericial psicológica de la responsabilidad criminal. En esta ponencia marco se contextualizó la psicología forense como una rama de la psicología jurídica y se hizo un recorrido por el proceso de evaluación de la responsabilidad criminal, centrando el trabajo del psicólogo forense en este ámbito en la evaluación de las capacidades cognitivas y volitivas de una persona acusada de un delito para ofrecer un asesoramiento a la judicatura en cuanto a la toma de decisiones sobre la imputabilidad del acusado.

PONENTE 1_GENERAL.jpg

La segunda ponencia plenaria la llevó a cabo, la psicóloga forense Ana Isabel Gutiérrez Salegui, asesora forense de la Asociación Clara Campoamor. Desde la perspectiva de la práctica privada, la ponente se centró en los conceptos de simulación, sobresimulación y disimulación, aspectos que se deben tener en cuenta en las periciales acerca de responsabilidad criminal. En esta ponencia se hizo hincapié en una evaluación sistemática, rigurosa y en ausencia de sesgos para poder llegar a establecer unas conclusiones de calidad.

PONENTE 2_GENERAL.jpg

Asimismo, se llevó a cabo una mesa redonda con el objetivo de realizar un análisis de casos prácticos mediáticos en el que participaron dos profesores universitarios y psicólogos forenses en la práctica privada. El doctor Víctor Dujo López expuso de una forma muy clara y didáctica un caso en el que se realizó una evaluación psicológica forense en un supuesto de delincuencia funcional.

PROFE UCM_ GENERAL.jpg

El broche final a esta jornada lo puso el profesor Pedro Vicente Mateo Fernández, que mostró parte de su trabajo realizado como perito forense del caso de Daniel Sancho, exponiendo posibles hipótesis centradas en el concepto de disociación explicando como los síntomas disociativos pueden aparecer junto con sintomatología postraumática no solo en víctimas sino también en posibles victimarios.

PONENTE CASO DANIEL SANCHO_GENERAL.jpg

Sin duda alguna, fueron unas jornadas muy interesantes y enriquecedoras, en la que los estudiantes de la Universidad Europea pudieron conocer de la mano de excelentes profesionales, uno de los campos en los que se puede ejercer en el ámbito de la psicología Forense.

 

FUENTE: https://universidadeuropea.com/…

Por: Gutiérrez Salegui

/

Categorías: Artículos

/

13 de noviembre de 2024

Siete de cada oche víctimas de violencia sexual no hubieran denunciado si Begar a saber lo que “vendría después. Un resultado desolador que nevela posibles fallas tanto en el sistema de atención sanitaria como en el sistema judicial a ojos de la psicóloga forense Ana Isabet Gutierrez Salegul Su experiencia en la Asociación de Mujeres Clara Campoamor le ha hecho ver las carencias que todavia presenta el proceso de detección y abordaje de estos casos en las consultas debido a la falta de formación de los profesionales sanitarios a el miedo a no saber cómo priceder una vez se haya identificado dicho abuso

Precisamente con la intención de detectar mayor número de casos en las consultas, comunidades autónomas y Ministerio de Sanidad unian fuerzas en la creación de Protocolo Común del SNS para la Actuación Sanitaria ante la Violencia Sexual 2023, apribado por el el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISMS) hace justo un año. Dicha estrategia inclula un cuestionario de 34 preguntas para gular a los profesionales sanitarios en el diagnóstico y rebajar la dificultad existente a la hora de verbalzar este tipo de casos Sin embargo, el desconocimiento de los protocoles de actuación posteriores al diagnóstico, supone una barrera para los profesionales sanitarios a la hora de preguntas, según explica la experta, después de Haber participado en caunas judiciales que marcarian un antes y un después en el abuso sexual a mujeres y menones.

Y es que muchos no saben que se debe hacer cuando sospechan de un posible abuso sexual en su consulta Más allá de “poner el código adecuado como delito contra la libertad sexual hay profesionales sanitarios que desconocen los pasos que debe seguir la victima en todo el proceso, como por ejemplo, interponer la denuncia Gutiérrez Salequi cree que el terreno no se ha abonadu lo suficiente como para extraer un resultado óptimo de la puesta en marcha del protocolo. Lo prioritario, afirma, más allá de instaurar estis cuestionarios, es valorar las actitudes y conocimientos de los profesionales respecto a las agresiones sexuales, puesto que es posible encontrarse con “gente que no considera como agresión sexuales aquellas que se cometen bajo los efectos del alcohol-sumisión quimica-o cree que es un derecho del marido el Subtipos de violación en el 80% de casos
“¿De qué nos sirve tener un protocolo si hay alguien que no está sensibilizado, argumenta la experta, partidaria de asentar ciertas bases en torno al concepto de violencia sexual, de modo que los profesionales. sanitarios sean capaces de identificar no solo la violación sino también los subtipos de violencia sexual que existen en la actualidad y que, según se estima, pueden ser la causa en el 80 por ciento de los casos.
No existe un tipo de violencia, sino muchos, aclara la experta, obligando al profesional a estar lo suficientemente familiarizado como para poder detectar, por ejemplo, casos de tipo económico, Victimas con una carga familiar, sin autonomia financiera a las que deberian “ofrecerse recursos para poder evitar un abuso de tipo sexual ligado,
En este sentido, echa en falta más formación y capacitación previa de los profesionales sanitarios que desemboque en una mayor eficacia en la realización de los cuestionarios, “Los profesionales no pueden pensar que tienen que recitar esto como el que pasa un test. No todo el mundo requiere la misma aproximación”, detalla ta psicóloga, al hablar de la importancia que tiene dotar a médicos y enfermeras de habilidades de comunicación como la escucha activa o el planteamiento de las preguntas, para saber si el paciente “está a la defensiva o no es el momento”
“Si hacemos esas preguntas tomando notas en el ordenador y sin mirar a la persona, o sin ponerle una mano en el brazo, a lo mejor no conseguimos: nada, conseguimos un falso negativo. ¿Por qué? Porque no estamos haciendo correctamente la parte de escucha activa”, advierte.
Cómo garantizar un entorno seguro
En 2004, esta psicóloga ya tuvo contacto con una estrategia similar llevada a cabo en el Hospital de Getafe y que si “iba precedida de una formación obligatoria de 25 horas para todo el personal de Enfermería del centro. Extrapolarlo a la situación actual, es incluso mils fácil, asegura, puesto que, gracias a la tecnologia disponible, es posible impartir una clase en streaming y descargarla una vez finalizada,
Por tanto, habría que “ver por qué la gente no pregunta y por qué la gente. no habla, o lo que es lo mismo, identificar los factores inherentes tanto al profesional como a las víctimas para poder acabar con las barreras que dificultan un abordaje adecuado.
El otro gran escollo que señala tiene que ver con factores sociodemográficos y la densidad de población. Cuanto menor número de habitantes tenga el territorio donde reside la victima, mayor probabilidad habrá de que tanto el agresor como la víctima compartan su red de contactos y la agresión acabe ocultandose. “La gente que está alrededor del centro de salud, los nativos, también están relacionados con ese circula”, comenta Gutierréz Salegul, para remarcar la importancia de crear un entorno seguro que garantice que el agresor “no se va a enterar de lo que no ha dicho la víctima y se produzca una revictimización secundaria.

FUENE: https://www.redaccionmedica.com/…

Por: Gutiérrez Salegui

/

Etiquetas: DANA Valencia

/

Categorías: DANA Valencia

/

4 de noviembre de 2024

La psicóloga advierte que el estrés postraumático puede manifestarse con síntomas físicos como taquicardia y sudoración, y enfatiza en la importancia de recibir atención especializada tras este tipo de eventos traumáticos.

En Más Vale Tarde, la psicóloga Ana Isabel Gutiérrez ha analizado las profundas secuelas que dejan catástrofes como la DANA. La presentadora, Cristina Pardo, ha destacado lo emocionantes que son las imágenes de rescate, donde personas asumen riesgos extremos para ayudar a otros, y ha preguntado a Gutiérrez sobre cómo estas experiencias pueden influir en la vida normal de los afectados.

Gutiérrez ha explicado que las reacciones tras un evento traumático varían significativamente. “Hay dos tipos de reacciones: una es la de las personas que presentan nerviosismo o crisis de pánico, y otra la de quienes mantienen la calma y se involucran en conductas prosociales, buscando ayudar a los demás”, ha comentado. Sin embargo, ha advertido que la respuesta inicial no siempre es indicativa de cómo se desarrollará la salud mental a largo plazo.

“Es crucial considerar qué pasará después del evento. Alrededor del 20% de las personas que permanecen calmadas pueden experimentar menos síntomas, mientras que el 70% restante puede enfrentar traumas significativos, lo que puede llevar al desarrollo de trastorno de estrés postraumático (TEPT), que puede manifestarse meses después”, ha indicado Gutiérrez.

Al abordar la manifestación de este estrés, Gutiérrez ha detallado que puede aparecer de forma demorada, con síntomas como pesadillas, reacciones de hiperalerta, miedo a la lluvia o a los ruidos fuertes, y síntomas físicos como taquicardia y sudoración. “Es vital que estas personas sean atendidas por especialistas. El estrés postraumático tiene tratamiento, pero es fundamental actuar antes de que se cronifique”, ha concluido la psicóloga, subrayando la creciente conciencia sobre la importancia de la salud mental, especialmente tras la pandemia.

FUENTE: https://www.lasexta.com/

 …

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad